EL DUELO

 El Duelo         El duelo y la pareja        El Duelo y el sexo       Otros Hijos

El Duelo

Cuando se muere tu bebé te surgirán muchos sentimientos y emociones confusos. Estos sentimientos viene de lo que se llama el duelo. Es probable que haya síntomas físicos y emocionales. Son sentimientos completamente normales y también necesarios para superar la muerte de un bebé y pueden durar bastante tiempo.

Intenta recordar que hay una razón para el duelo: el duelo ayuda a aceptar la muerte de tu bebé. Esto no quiere decir que vivir este proceso hará que olvides, simplemente te ayudará a recuperarte poco a poco y en algún momento mirar hacia el futuro con esperanza y ánimo.

Vivir el duelo es algo muy personal, no hay dos personas que lo viven igual. No compares con otros duelos o cómo otras personas han superado la experiencia de perder su bebé.

recuerdo cuando alguien me dijo que tenía que darme tiempo para vivir el duelo y yo me preguntaba cómo se hacia eso, si lloraba lo suficiente, si debería estar peor o mejor, hasta que me di cuenta de que no hay reglas, no hay referencias, es algo completamente personal

Una de las cosas más difíciles después de la muerte de un bebé es la sensación de soledad. También es difícil aceptar cómo reaccionan algunas personas. Algunas personas piensan que, al no haber conocido a tu bebé, no tienes que sentirte triste por su pérdida. Mientras ellos siguen con su vida tú sigues acordándote de que tu bebé no está contigo.

El duelo se compone de muchos sentimientos, estos son algunos de los principales aunque no siempre se sienten todos ellos ni tampoco en el orden en que los exponemos aquí. Todos estos sentimientos son completamente normales.

SHOCK: Al recibir la noticia de que tu bebé ha muerto o que va morir puede que entres en un estado de shock. Parece mentira lo que estás escuchando y pasas de la negación a buscar razones lógicas de por qué esto está pasando

RABIA: Quizás sientes que estás enfadado con el médico que te ha atendido o que te ha dado la mala noticia. Enfadado contigo mismo o con tu pareja. Enfadado con el bebé. Es normal sentirlo y no pasa nada, es un sentimiento que puedes experimentar.

CULPABILIDAD: Es normal sentirte culpable y preguntarte una y otra vez qué hubieras podido hacer para evitarlo. Quizás recuerdas cosas que pasaron durante el embarazo y piensas si eso podría ser la razón de la muerte de tu bebé.

TRISTEZA: Acompañando la sensación de vacío está la tristeza. Es normal que llores y llores la muerte de tu bebé. Quizás no llores hasta llegar a casa o después de su funeral. Hay padres que tardan en llorar. Llorar es normal y muy bueno, ayuda a soltar todo lo que tienes dentro.

El duelo y la pareja

Aunque no se puede generalizar sobre el duelo, siendo una cosa tan personal, hay muchas diferencias entre el padre y la madre a la hora de vivir la pérdida de vuestro bebé. Las mujeres necesitan poder llorar y estar triste, necesitan expresarse y que sean reconocidas. Por otro lado, los hombres aunque se sienten igual de tristes y desamparados a veces ponen sus emociones a un lado para poder sobrevivir el mal momento, concentrándose en el trabajo o en el futuro. La cultura occidental tampoco ayuda ni apoya a que el hombre llore o exprese sus sentimientos.

Muchos hombres se encuentran en la situación de tener que volver al trabajo, donde es posible no encontrarse con mucha comprensión de sus compañeros o jefes.

cuando me encontraba con gente solían preguntar por mi pareja, como si yo no tuviera nada que ver” – un padre.

Al recibir la baja por maternidad muchas mujeres se encuentran en casa con el constante recuerdo de que el bebe que esperaba no esta, que el futuro que había planeado ha roto. La perdida de un bebe no es solo emocionalmente intensa para la madre, sino también físico.

En un momento en que la pareja necesita sentirse más unida que nunca se pueden encontrar en situaciones enfrentadas debido a las diferentes maneras de vivir el duelo. Puede ser que por sentirte frustrado/a, triste, enfadado/a te lleve a discutir con tu pareja, es la persona que más entiende por lo que estás pasando y, por lo tanto, es la persona que a veces recibe esa negatividad. Aunque hay momentos en que necesitamos desahogarnos con personas ajenas, también debemos contar con nuestra pareja, manteniendo la costumbre de hablar y expresar lo que sentimos.

El duelo y el sexo

El duelo afecta todos los aspectos de tu vida, eso también incluye el sexo. Es posible que la pareja se encuentra en momentos aparentemente opuestos; quizás a uno le apetece o necesita hacer el amor y para el otro es algo inconcebible. Hacer el amor está relacionado con crear vida y ahora mismo puede que sientas un rechazo o lo sientas como una traición a tu bebé. Algunos hombres sienten rechazo hacia su pareja que parece estar triste constantemente. Estos sentimientos son bastante normales y con comunicación y sinceridad se pueden superar.

Muchas parejas comentan que después de la pérdida de su bebé ellos y sus vidas han cambiado y como pareja son más fuertes.

Otros Hijos

En caso de que tengas otros hijos, es probable que te encuentres ante una situación muy emocional; Por un lado tendemos a querer proteger a nuestros hijos pero a su vez queremos que tengan un duelo sano. Aquí, lo importante es reconocer que los niños viven su duelo. Según las edades lo viven de una manera u otra y hay que respetarlo. No por protegerlos vamos a conseguir que eviten el duelo, al contrario, porque ante lo secreto, lo desconocido el niño/a puede tener muchas fantasías y/o miedos.

Los niños son excepcionales a la hora de aceptar la vida y la muerte, y con frecuencia más que los adultos. Hay que ser lo más sincero y honesto posible con ellos. No necesitan oír cuentos de hadas, necesitan, en un lenguaje que corresponda a su edad, que les cuenten la verdad.

Hay que intentar evitar decir cosas que puedan confundir a los niños pequeños . Decir que el bebé se ha “dormido” puede hacer que pregunten cuándo se va a despertar o puede que no quieran dormirse por miedo a no despertarse. También ten cuidado con decir cosas como “perdimos al bebé” el niño puede preguntarse si se le puede encontrar o tener miedo a morir si se pierde. Las frases como “dios se la llevado” o “ahora esta con el abuelo” deben usarse siempre y cuando primero hayamos explicado que el bebé ha muerto.
No debemos evitar la palabra muerte.

Algunos padres han usado la naturaleza como ejemplo, los animales y plantas, explicando que los bebes también pueden morirse.
Los niños pueden tener muchas maneras de superar la pérdida de un hermano, es importante observarles e intentar entender sus reacciones y estar preparados para sus posibles preguntas, por ejemplo:

– ¿Dónde ha ido? Esto dependerá de las creencias de cada uno, a la mayoría de los padres les gusta definir lo que es el cuerpo que dejó de funcionar y el alma que permanece en el corazón de todos los que quieren a tu bebé.
– ¿Es como estar dormido? No, no es como dormir porque cuando dormimos nuestro cuerpo funciona y está vivo , nuestro cuerpo deja de funcionar cuando morimos.
– ¿Por qué ha muerto el bebé? La mayoría de los padres no saben por qué su bebé ha muerto y no pasa nada por contarle esto a tu hijo, ser honesto es mejor que inventarse algo.

Los niños pueden reaccionar de muchas maneras, dependiendo de la edad. No te sorprendas si nada más contarle lo sucedido a un niño pequeño éste vuelve a su juego. Quizás pregunta cosas más adelante, o quizás no. Hay que intentar darles espacio para expresar sus emociones y lo que sienten. Pueden pasar años antes de que un niño se dé cuenta de lo que ha pasado.

La manera en que reacciona un niño dependerá mucho de su edad. Los pequeños tienden a expresarse a través de juegos y dibujos. No te alarmes si tu hijo inventa juegos o cuentos como si su hermanito o hermanita estuviera vivo. Es bueno que se expresen y seguramente es lo que hubiera deseado hacer con su hermanito o hermanita.

“Cuando vimos que había escrito una carta diciendo que tenia una hermanita que sacaba a pasear; A pesar de la opinión de otros familiares que se alarmaron, nos alegramos de que expresara sus sentimientos. Sabíamos que era positivo y su manera de vivir su duelo”

Aunque nos cueste podemos dejar que los niños se involucren en todo la experiencia que es la muerte de su hermano/a. Si le dejamos, el niño/a nos guiará hacía lo quiere hacer.

No hay que temer que un niño vea a su hermanito o hermanita sin vida, siempre y cuando él o ella quiera; deja que tu hijo decida, dándole la información que necesite para entender qué significa ver a su hermana o hermano, explicándole que está muerto y explicando como es físicamente. Si hay malformaciones puedes cubrirlos con una mantita y puedes centrarte en las cosas “perfectas” del bebé. Por ejemplo puedes comentar en que tiene una nariz parecida o que los pies/ manos son tan pequeños…

Si han conocido o no al bebé lo más probable es que tengan preguntas y habrá que explicarles las cosas más de una vez. No es fácil porque ningunos padres están preparados para una situación así.

Es buena idea informar a los profesores o cuidadores de lo que ha pasado. Estaría bien que sintiera el apoyo de los mayores que tenga a su alrededor. Pueden ayudarte a observar las reacciones de tu hijo. Es posible que tu hijo se sienta incómodo a la hora de hablar de la muerte de su hermanito o hermanita o tener que explicar a sus amigos que lo que ha pasado le resulta difícil . Puede que sea la primera vez que su profesor haya tenido que afrontar esta situación con un alumno, si crees que puede ser de ayuda sugiérele visitar nuestra página u otras páginas web que puedes encontrar en la sección de Enlaces de Apoyo en el apartado de Enlaces.

A veces los padres se culpabilizan por hacer que su hijo o hijos tengan que vivir este duelo, como si les hubieran fallado y prefieren esconder su sufrimiento a su hijo. En realidad es mejor intentar expresar tus sentimientos a tu hijo o hijos, de alguna manera les estás enseñando que no pasa nada por llorar y expresar lo que sientes. También, de esta manera les das espacio para llorar si lo necesitan.

Por otro lado, es normal que los niños te hagan llevar un ritmo que en algunos momentos no te sientas capaz de seguir pero, a su vez, tu hijo te aportará una energía y una luz que sólo puede dar un niño.

La reacción de las niñas y los niños dependerá mucho de su edad. Aquí hay una pinceladas sobre las distintas etapas de la vida de las niñas y los niños en relación a la muerte de un ser querido.

Menores de 3 años:
Reaccionan más antes los sentimientos de los padres.
Pueden estar más apegados, llorones, no querer separarse, algún retroceso.
Intentar mantener la rutina habitual.
Darles seguridad, cariño.

De 3 a 5 años:
Ven la muerte como algo temporal.
Pueden tener una idea magica de la muerte por los dibujos animados.
Tener mucha curiosidad, hacer muchas preguntas.
Necesitan usar terminos reales como Muerto o Muerte.
Pueden tener algún retroceso, miedo a dejar a los padres.
Necesitan sentirse seguros, mucho afecto.

De 6 a 9 años:
Empiezan a entender la muerte como algo permanente.
Conscientes de su propia muerte y de la gente que aman.
Llorar más, ansiedad, no querer hablo.
Formando su concepto de la muerte, necesitan cariño y comprensión.
Dibujar, contar historias/cuentos del bebé.

De 9 a 12 años:
La muerte es algo real y personal.
Diferencian entre vivo y muerto.
Buscan permiso para demostrar sus emociones.
Participar en honrar al bebé.
Coraje, Culpa, Negación, Ansiedad.
Trabajo en la escuela puede emperorar.
Escucharles, necesitan pasar el duelo de manera sana.
Respuestas honestas.
Darles permiso para sentirse como se sienten.
Comparte su duelo.

Adolescentes:
Entiendan la muerte más como un adulto.
Se sienten inmortales pero entienden la fragilidad de la vida.
Tener comportamientos peligrosos.
Preocuparse mucho por la muerte.
Comunicación abierta.

Buscar ayuda

Aunque hablamos muchos sobre la comunicación con la pareja también queremos comentar que si te encuentras en una situación que sientes que necesitas ayuda de un profesional, pídela. Los profesionales pueden ser de un ayuda enorme, pueden ayudar a tranquilizarte y hacerte ver que muchas cosas que sientes son normales ante la pérdida de tu bebé.