Campaña Dormir de Lado – Nota de prensa

 

La postura al acostarse y el riesgo de muerte intrauterina 

Nota de prensa para la campaña “Dormir de Lado” de la Asociación Umamanita, , iNatal, Red El Hueco de Mi Vientre, Círculo de Familias en Duelo, la Asociación Española de Matronas y la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología.

 

Nuevos estudios confirman que el riesgo de muerte intrauterina se duplica si las mujeres se acuestan de espaldas durante el tercer trimestre.

La Asociación Umamanita, iNatal, Red El Hueco de Mi Vientre, Círculo de Familias en Duelo, la Asociación Española de Matronas y la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología se unen para crear una campaña de hábitos saludables durante el embarazo.

Hoy se lanza el video #DormirDeLado para dar a conocer los consejos para dormir más seguro durante el embarazo. El video fue creado por Tommy’s y su adaptación al castellano ha sido liderada por Umamanita y respaldada por iNatal, Red El Hueco de Mi Vientre, Círculo de Familias en Duelo, la Asociación Española de Matronas y la Sociedad Catalana de Ginecología y Obstetricia.

En abril de este año se publicó el estudio MiNESS en la revista internacional BJOG de Obstetricia y Ginecología; la mas amplia investigación hasta la fecha sobre la posición de las mujeres embarazadas cuando se van a  dormir y el riesgo de muerte intrauterina en el tercer trimestre. La investigación, liderada por el Profesor Alexander Heazell y el director clínico de Tommy’s Stillbirth Research Centre at St Mary’s Hospital en Manchester, entrevistó a 291 mujeres cuyos bebés murieron durante el tercer trimestre de gestación y a 735 mujeres cuyos bebés nacieron vivos.

Los 3 estudios anteriores que se realizaron en Nueva Zelanda y Australia, también, con mujeres de diferentes etnias y países distintos, han confirmado el elevado  riesgo de muerte intrauterina en el tercer trimestre (≥28 semanas) en mujeres que se acuestan de espaldas durante este periodo del embarazo.

El estudio MiNESS encontró que las mujeres que se acuestan boca arriba tiene un riesgo 2,3 veces mayor de sufrir una muerte intrauterina tardía comparado con mujeres que se acuestan de lado. Solo uno de estos cuatro estudios encontró una diferencia entre dormir del lado izquierdo o derecho.

Cada año mueren cerca de 1.200 bebés en España5 durante el tercer trimestre del embarazo (≥28 semanas). Como señala el estudio de MiNESS: si todas las mujeres embarazadas en España se acostasen de lado durante el tercer trimestre se podría evitar la muerte de alrededor de 50 bebés al año. Esto significa una reducción del 3,7% de la tasa nacional de muerte intrauterina.

Internacionalmente se podría prevenir la muerte de 100,000 bebés al año.

Los investigadores no pueden concretar qué causa el aumento del riesgo de muerte intrauterina pero existen varias teorías. * * Cuando la mujer se recuesta/duerme de espaldas el bebé y el útero ponen peso sobre las venas principales que irrigan el útero y esto puede restringir el flujo de sangre/oxígeno al bebé.

* La respiración interrumpida/alterada durante el sueño se incrementa cuando una mujer duerme boca arriba y en mujeres con sobrepeso u obesas que ya presentan un mayor riesgo de muerte intrauterina.

A las mujeres embarazadas se les recomienda acostarse de lado durante todo tipo de descanso, ya sea:

  • dormir por la noche
  • volverse a dormir tras despertarse por la noche
  • siestas durante el día

La postura en la cual nos acostamos suele ser la más duradera. Los estudios se han centrado en la posición de la mujer al acostarse, no en la posición que adopta a lo largo de la noche.

Las mujeres no deben preocuparse si se despiertan de espaldas durante la noche, simplemente deben volver a ponerse de lado.

Trucos para dormir de lado durante los últimos tres meses del embarazo

  • Poner almohadones y cojines por la espalda para no caerse hacia atrás.
  • Si te despiertas por alguna razón durante la noche, fíjate cómo estás durmiendo y procura recostarte de lado.
  • Si sueles echarte una siesta durante el día, presta atención a la postura igual que lo harías por la noche.

 

Jillian Cassidy, presidenta de la Asociación Umamanita dice:

Hay una creencia común de que la mayoría de los bebés que fallecen en el último trimestre son muertes inevitables pero la realidad es otra, tal y como señaló la serie de 5 artículos del Lancet en el 2016 “Ending Preventable Stillbirths”;  sí que se pueden evitar, incluso hasta en una tercera parte. España tiene una tasa de muerte intrauterina relativamente baja comparada con otros países pero la tasa está estancada desde hace más de 10 años.
La campaña Dormir De Lado quiere dar a conocer otros hábitos saludables que pueden ayudar a reducir esta tasa. Es importante que las mujeres, sus parejas, familias y la comunidad profesional sepan que modificando la postura en la cual las mujeres se acuestan ayuda a reducir el riesgo de muerte intrauterina.
La muerte de un bebé durante el embarazo es un suceso traumático para la familia y el equipo sanitario que los atiende, si no has pasado por ello es difícil imaginar que te pueda pasar a ti pero, por desgracia, en España cada año hay más de 2.000 familias cuyo bebé muere antes de nacer y, globalmente, hay 2,6 millones de bebés que fallecen antes de nacer. Esta campaña pretende llegar, no solo, a las mujeres en España sino en todos los países de habla castellana, donde la falta de información es mayor en comparación con países de habla inglesa.

  

Dr. Francesc Figueras, Jefe de Servicio del Departamento de Medicina Materno-Fetal del Hospital Clinic de Barcelona. Profesor asociado de la Universidad de Barcelona, dice:

Existen muy pocos factores de riesgo modificables para prevenir la muerte fetal, por eso es tan importante su identificación. En el estudio de MiNESS de la universidad de Manchester se preguntó sobre los hábitos de sueño a mujeres cuyo bebé murió antes de nacer. El principal hallazgo fue que las madres que se dormían boca arriba tenían el doble de riesgo de muerte fetal en comparación con las madres que se dormían sobre el lado izquierdo. Esto podría ser por la peor perfusión sanguínea del útero<https://inatal.org/el-embarazo/enciclopedia/162-utero.html> o por alteraciones de la respiración de la madre durante el sueño. Ahora se necesitan más estudios para ver si las mujeres pueden cambiar fácilmente su posición de sueño al final del embarazo y si el cambio de posición en el que se acuesta la madre reduce el riesgo de muerte fetal. Campañas como #DormirDeLado son un primer paso en la dirección correcta.

 

Manuela Contreras, matrona Red el Hueco de de mi Vientre

Como matrona agradezco toda iniciativa encaminada a aumentar la salud de madres e hijos durante la gestación y prevenir la morbi_mortalidad materna y Perinatal. Dormir de lado es una de estas medidas preventivas. La educación para la salud que los profesionales realizamos no tiene todo el alcance que desearíamos y campañas como estas suman en la dirección de aumentar la capacidad de cuidado de las madres y de toda la sociedad.

Puedes ver el video de la campaña Dormir de Lado aquí:

La campaña Dormir de Lado (#DormirDeLado | www.umamanita.es/Dormir) ha sido liderada por Umamanita y respaldada por iNatal, Red El Hueco de Mi Vientre, Círculo de Familias en Duelo, la Asociación Española de Matronas y la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología

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Bibliografia 

1. Association between maternal sleep practices and late stillbirth – findings from a stillbirth case-control study. BJOG. 2018 Jan. Heazell A et al.
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1471-0528.14967/full

2. Association between maternal sleep practices and risk of late stillbirth: a case-control study
https://www.bmj.com/content/342/bmj.d3403

3. Going to sleep in the supine position is a modifiable risk factor for late pregnancy stillbirth; Findings from the New Zealand multicentre stillbirth case-control study http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0179396

4. Sleep position, fetal growth restriction, and late-pregnancy stillbirth: the Sydney stillbirth study.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25568999

5. Estadísticas y tasas de la mortalidad intrauterina, neonatal y perinatal en España
https://www.umamanita.es/estadisticas-y-tasas-de-la-mortalidad-intrauterina-neonatal-y-perinatal-en-espana/

A mi “Bebé Bola”

A mi “bebe bola”

Hace 6 meses que nos tocó digerir el amargo trago de tener a nuestra pequeñita en brazos por primera y ultima vez, para despedirla. En nuestro caso este era nuestro tercer bebe, Manuela. Todos en la familia estábamos como locos con su llegada ya que nuestros otros hijos tienen ya 13 y 11 años, así que Manuela iba a ser un “juguetito”, una “bolita de amor”, un “bebé bola” como la llamaba su hermana mayor, a la que esperábamos con muchísima ilusión.

Me quedé embarazada de Manuela con 43 años, diría que por azar, bajamos la guardia y vino, así de fácil. Al principio tenía un poco de miedo por la edad, ya que a mis otros hijos los había tenido con treinta y pocos y un embarazo a estas alturas no era algo que me había planteado así en firme. Pero una vez que sucedió y nos confirmaron que estaba sana y que era niña la alegría fue inmensa. Fue el embarazo más fácil, el que  disfruté más, todo iba sobre ruedas, me encontraba llena de energía…. En la última ecografía, una semana antes de salir de cuentas me dijeron que la niña ya pesaba 3 kilos y que todo estaba genial: el líquido, el latido, la placenta, el bebé… todos los parámetros muy bien. Estaba tan feliz. Lista ya para recibir a Manuela, con su  cunita preparada, habíamos ido a comprar unos ositos para ella todos juntos, unos pijamitas, la bañerita…Los niños veían todas las mañanas antes de ir al cole y me daban un besito en la tripa y decían: “Manuela sal yaaa, que te queremos abrazar” Cuanta ilusión había en nuestra casa.

Todo iba tan bien que todo lo que sucedió después nos pilló totalmente descolocados. Dos días antes de salir de cuentas, el 28 de Noviembre, le dije a mi marido que notaba que Manuela se movía menos y que esa noche había tenido dolor en la parte baja del vientre. Achaqué todo esto a que mi cuerpo se estaba preparando para el parto y Manuela se estaba encajando. Por insistencia de mi marido y mi hermana, como Manuela siempre se movía mucho, fue al centro de salud a ver si todo estaba bien. El ecógrafo que tenían allí era muy básico así que me dijeron que todo parecía estar bien pero que fuera mejor al hospital a ver. Fuimos, yo super tranquila, estaba tan segura de que las cosas iban bien, por qué iba a pensar lo contrario si 4 dias antes me habían dicho literalmente que tenía un “embarazo de libro”.

Al llegar al hospital me pusieron las correas. 5 minutos todo bien y de repente todo se desencadenó muy rápido. Vino la médico y vió algo raro en los latidos, me metió en una sala para explorarme. Todo se precipitó. En cuestión de minutos estaba en una camilla dirección a un quirófano, la médico decía “rápido rápido branquio parada” Otra decía “avisad al marido”, otro decía “ahora lo importante es la madre, rápido”. Al llegar había como 10 personas que se movían a mi alrededor frenéticamente, me pusieron una máscara para sedarme y solo pude decir “tengo miedo” antes de caer dormida. Me desperté en reanimación, me sentí vacía, mi bebe ya no estaba ahí dentro, me habían hecho una cesárea de emergencia. Pregunté por Manuela, las enfermeras no me decían nada del bebe. A los 5 min entró mi marido y me dijo que nuestra pequeñita estaba muy malita, que había nacido en parada habían tardado 7 minutos en reanimarla, lo habían conseguido pero que estaba muy grave. La estaban intentando estabilizar. Me quedé en shock. No entendía que había pasado, sentía que estaba en una pesadilla de la que quería despertar “¿es esto un mal sueño?”. Las siguientes horas fueron muy duras. Me subieron a planta, en la misma donde estaba al fondo la UCI de neonatos, allí estaba mi pequeñita, mi Manuela.

El primer día no pude verla porque no podía levantarme de la cama por la césarea que me habían practicado, estaba desolada, sólo quería poder ponerla en mi pecho y sentirla. Sentía tanto su ausencia. Mi marido cada ratito iba a la UCI para estar con ella. Le pedí que le hiciera una foto porque quería verla. Lloramos los dos mucho. Tan bonita, tan morena, tan regordeta y a la vez llena de tubos, de cables, rodeada de máquinas,con moraditos en los brazos y en las piernas de tantos pinchazos. Se me caía el alma al verla así tan indefensa. Pobrecita, mi niña pequeña. Cada 6 horas recibíamos un parte médico, cada vez eran peores. No nos sabían decir que había pasado, no entendíamos nada, “pero, si todo iba bien”. Al día siguiente conseguí sentarme en una silla de ruedas porque necesitaba ir a ver a mi bebé. Manuela estaba sedada, conectada a un respirador, la habían metido en un programa de hipotermia bajo el cual intentan reducir las lesiones cerebrales de los bebés que nacen en parada. Le habían puesto un chaleco de pingüinos y estaba fría. Al parecer el bajarles la temperatura ayuda a frenar el deterioro cerebral y si consiguen estabilizarlos pueden lograr mejoras. Me abrí paso entre todos los cables y las máquinas que vibraban y pitaban todo el tiempo para darle besitos, para que escuchara mi voz. Era tan pequeñita. En una sala contigua el cuadro médico nos preparó para lo peor. Nos dijeron que a priori parecía que lo que había sucedido había sido algo que llaman “inversión feto materna”, un análisis de sangre que me hicieron lo corroboró meses mas tarde. Es algo infra diagnosticado que pasa en 2 de cada 30.000 casos. No se sabe por qué se rompe una membrana, una venita que comunica la placenta con el bebé y esto hace que la sangre del bebé se vaya a la madre. El bebé pierde la hemoglobina y deja de latirle el corazón. Es indetectable y sucede en la ultima semana de embarazo sin causa aparente y con bebes sanos. Según me dijeron lo normal es ir al hospital y que ya no haya latido, así de duro. Nosotros habíamos llegado in extremis pero ya no se pudo hacer nada. Cuando le pregunté al médico cuantos bebés en el estado de Manuela había visto salir adelante su respuesta fue: “ninguno”. Volvimos a la UCI a acariciar a nuestra pequeñita, me desmayé. ¿Por qué nos estaba pasando esto? ¿era real? ¿por qué a nosotros? ¿por qué se moría Manuela?

Después de 2 días interminables en la UCI neonatal sedada (nos dijeron que no sufría nada) nuestra Manuela se estaba apagando. Les dijimos que no queríamos que se muriera así, rodeada de máquinas sin el calor de su familia. Nos dejaron una salita al lado de la UCI, donde se cambia el personal, y la trajeron solo con la máquina del respirador y el pijama y el gorrito del hospital. Estábamos los 4 allí: su papá, su mamá y sus hermanos. La fuimos cogiendo todos en brazos, dándole besitos, haciéndonos fotos entre sonrisas y lágrimas para no olvidar ese momento único en el que estábamos los cinco juntos, hasta que se apagó. Fue un momento muy duro a la vez que bonito, era la primera vez que podíamos cogerla en brazos, también la última. Era tan bonita… Se parecía tanto a su hermana mayor…

Han pasado 6 meses desde aquello. No hay un día en el que no piense en Manuela y está claro que nunca la vamos a olvidar porque es parte de nuestra familia. Escribo estas líneas llorando, es tan duro perder un hijo así, los primeros meses fueron los peores, sentía que me falta el aire. Por suerte, familia y amigos se han volcado en darnos su cariño y acompañarnos en este duro trago. También el tener el cariño de mis otros hijos cerca y estar tan unidos mi marido y yo en esto me ha hecho tirar para arriba.

La muerte neonatal es un tema tabú y muy silenciado. Hasta que no te toca de cerca parece que no existe. Ahora he conocido algún caso más de amigos de amigos. Es tan duro afrontar algo así, muchas veces me siento como si me hubieran amputado una parte. Echo tanto de menos a Manuela. Al principio me costaba dormir, lloraba continuamente, estaba vacía con una pena tan profunda que es difícil de explicar, daba mil vueltas a lo que había hecho esos últimos días de embarazo, me sentía culpable pensando en que podría haber hecho algo, haberme dado cuenta, haberla salvado, no podía mirar a ningún bebé y el mundo me parecía lleno de madres felices y bebés recién nacidos allá donde miraba… el tiempo ha mitigado la culpa y he entendido que tristemente nada de esto estaba en mis manos, que la vida sigue. Poco a poco he ido saliendo de este pozo de dolor en el he estado, esta montaña rusa de sentimientos. He sufrido mucho viendo a mis hijos llorar por su hermana, nunca habría deseado para ellos este tipo de vivencia tan pequeños pero es lo que nos ha tocado vivir.

No podemos cambiar el pasado. He leído que el duelo es amor sin entregar, amor que se ha quedado atrapado en tus ojos, en tu garganta, en el corazón. Así es. Espero que el tiempo nos ayude a toda la familia a aprender a vivir con la pérdida de Manuela porque no creo que sea algo que se pueda superar, simplemente el tiempo mitiga el dolor.

La ginecóloga me dijo que con mi edad ya iba a ser muy difícil volver a quedarme embarazada (en un mes cumplo 45), que el quedarme de manera natural con Manuela había sido una lotería a pesar del triste desenlace y que esto me podría haber pasado con 30, con 35 o con 40, ya que esta dolencia no está asociada a la edad materna. Hace 2 semanas que me he dado cuenta de que estoy de nuevo embarazada de 7 semanas. Con esto quiero abrir un hilo de esperanza a otras madres que piensan que ya no van a poder ser madres. Me daba miedo el tema de la cesárea tan reciente pero la ginecóloga me ha tranquilizado diciendo que lo que haremos será planificar el parto porque el riesgo está en sufrir contracciones de parto pero que se planificará otra cesárea y que no tengo que agobiarme con estos pensamientos. Estoy contenta pero no tengo esa ilusión “inocente” de pensar que todo va a ir bien. Me invade cierta intranquilidad, me veo diciendo frases como “si el bebé nace” “si todo va bien” cuando hablo con mi marido.

Hemos sufrido tanto que es como si tuviéramos una coraza que nos prepara para lo que pueda acontecer. Se que va a ser un embarazo lleno de luces y sombras hasta que tengamos a nuestro pequeño en brazos, porque ahora sabemos que hay bebés que mueren.

Manuela te quiero.

Héctor

Nuestro hijo, tenía nombre, un nombre que pocas veces me he atrevido a decir en voz alta, Héctor.

Me quedé embarazada de Héctor, cuando nuestro primer hijo Martín, tenía año y medio. Fue una sorpresa, no esperábamos que eso fuese a pasar, porque tenía puesto el DIU. Fui corriendo a urgencias, me extrajeron el DIU sin complicaciones y lo que parecía imposible pasó, estaba embarazada.

Cuidar de Martín no siempre es fácil y tanto mi marido Paco como yo, teníamos claro que era pronto para tener otro bebe. Pero las cosas a veces suceden y pusimos todas nuestras esperanzas e ilusiones en ello.

Yo me encontraba estupendamente, quizás un poco acelerada, pero en general todo fue bastante bien hasta que llegué a la 12 semana. El 31 de mayo, un domingo cualquiera mientras jugaba con Martín, empecé a notar como algo frío me corrían por las piernas….sangre….llamé a mi hermana y a unos amigos para que se quedasen con Martín y, corriendo otra vez a urgencias. Tras la consiguiente ecografía, me dijeron que tenía que hacer reposo pero que todo estaba bien.

A partir de ahí comenzaron mis reposos, hemorragias, visitas a urgencias, enviar a mi hijo lejos de mí, darme de baja en el trabajo….y nuestro bebé seguía resistiendo.

Cual era mi problema….tuve una rotura prematura de la bolsa, pero no fueron capaces o no sé vio claro hasta la semana 21. Habíamos cambiado de hospital por falta de confianza, queríamos otra opinión, pero aunque fue una decisión acertada, todo eso hizo que los plazos se nos fueran de las manos.

Siempre he sabido que Héctor no iba a vivir, pero al pasar el tiempo, los días, las semanas, se iba generando en Paco y en mí cierta expectativa.

Así que, así nos encontramos en la semana 21, rotura de bolsa, ingreso en el hospital y un diagnóstico que cambiaba según el obstetra al que le tocase ese día la ronda. Más o menos había un cierto consenso, pero salvo la primera ginecóloga que nos dijo que esto implicaba que mi embarazo no iba a llegar a término, el resto hablaba de posibilidades.

Así que como en principio no había riesgo de infección, me quede a la espera en la planta de obstetricia rodeada de recién nacidos, quieta y sin moverme claro, sin mi familia y sobre todo sin decidir qué era lo que yo quería.

Si la incertidumbre era insoportable para mí, imaginaros para Paco. Alguna vez le he dicho que lo que él vivió fue mucho peor que lo que yo viví…no sólo tenía que llorar la potencial pérdida de nuestro bebé, tenía que cuidar de Martín, gestionar la ansiedad de toda la familia preocupada, ir a trabajar y pensar en lo que yo estaba pasando. Porque sé a ciencia cierta, que él hubiese pasado todo aquello por mí.

Con mi ingreso en el hospital la cosa se estabilizó…ni infección, ni más pérdida de líquido, pero nuestro bebé tenía que vivir en tres charcos de líquido amniótico- esto no es una licencia poética, fue lo que nos dijo uno de los médicos.

He leído que a los profesionales sanitarios no les enseñan a gestionar bien estas situaciones, pero dé lo que yo me di cuenta es que para ellos también tiene un coste emocional, ellos estudiaron para mejorar y preservar la vida, y la muerte de un bebe es terrible para todos.

Doy las gracias a esos médicos/as que me cuidaron, pero me hubiese gustado que nos hubiesen preguntado desde el principio que era lo que queríamos. Yo querría haber podido decidir en libertad.

Al final, tras un alta y una vuelta al hospital, mi cuerpo dijo basta, ya estaba casi en la semana 24 de embarazo. El recuento de leucocitos subió y decidieron inducirme el parto. Para mí lo peor fue el parto, he leído que ayuda al duelo, pero todavía siento miedo y dolor al recordar cómo me sentía incapaz de empujar. No quería que naciese, porque yo sabía que no viviría. Quizás Paco y yo hubiésemos agradecido más información y poder elegir si estar o no sedada, por ejemplo.

Yo tuve suerte y mi interrupción del embarazo por motivos médicos fue en un hospital público. ¿Pero qué pasa con esos padres y madres que tienen que tomar la peor de las decisiones y encima tienen que irse “clandestinamente” a otros hospitales privados?

Los que hemos vivido la muerte perinatal nos sentimos solos y poco acompañados. Por eso escribo lo que hace un año condicionó para siempre nuestras vidas, para que nuestro testimonio ayude a otros que están pasando por lo mismo y, sobre todo, por hacer un pequeño homenaje a nuestro Héctor, nuestro segundo hijo, el héroe de una aventura que no llegamos a vivir.

 

Cuidados paliativos centrados en las familias: Entrevista con Claudia Alonso y Norma Grau de la Asociación CUPANE

Revista Muerte y Duelo Perinatal Número 4 (NOTÍCIAS)

 

Eleonore Herranz Lespagnol

Antropóloga

Correo electrónico: eleonore.herranz@hotmail.com

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Los cuidados paliativos perinatales, ya sean durante el embarazo o en el periodo neonatal, son un tema relativamente novedoso en España. Durante los últimos años, han aparecido propuestas y organizaciones que abogan por un cambio en la cultura de los cuidados y la atención. Aun así, queda mucho trabajo por delante, ya que el cambio requiere una toma de conciencia generalizada y una formación añadida para volver a construir las relaciones entre el personal sanitario y las familias. Para explorar este tema, Eleonore Herranz Lespagnol ha entrevistado a Claudia Alonso (enfermera) y Norma Grau (fotógrafa), miembros de CUPANE, una nueva asociación que nació en Cataluña en 2017.

Grupos de Apoyo Mutuo al Duelo Perinatal: ¿Porqué nos juntamos y qué hacemos?

Revista Muerte y Duelo Perinatal Número 4 (ARTÍCULOS)

 

Cheli Blasco

Activista, El Circulo de Familias en Duelo

Correo electrónico: chelibw@gmail.com

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Palabras claves: duelo gestacional, duelo neonatal, duelo perinatal, grupos de apoyo al duelo, apoyo mutuo, Cheli Blasco, circulo de familias en duelo

Suele ser difícil explicar lo que sentimos cuando muere nuestro bebé. Aún la gente que nos quiere mucho, que nos escucha con empatía, si no lo han vivido, a veces cuesta sentir que nos entienden. Entonces, muchas veces, buscamos un grupo de apoyo mutuo. Como dice un papá del Círculo de Familias en Duelo: aquí hablamos el mismo idioma. Sentadas en círculo con otras mamás y otros papás, sentimos que lo que nos une es tan íntimo y tan importante que nos entendemos sin conocernos siquiera. Nuestros bebés han muerto, y ese dolor, esa falta, a veces solo se entiende en el silencio del dolor compartido.

Estadísticas y tasas de la mortalidad intrauterina, neonatal y perinatal en España

Revista Muerte y Duelo Perinatal Número 4 (ARTÍCULOS)

 

Paul Richard Cassidy

Investigador en Umamanita y Doctorando en Sociología y Antropología en la UCM

Correo electrónico: paulcassidy@umamanita.es

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Palabras claves: mortalidad perinatal, estadísticas muerte perinatal, tasa de mortalidad fetal, tasa de mortalidad neonatal, infradeclaración, España

 
Resumen: El artículo presenta un análisis de los datos de la mortalidad intrauterina (fetal), neonatal y perinatal, junto con estimaciones y ajustes sobre la infradeclaración de casos, además de datos acerca de la interrupción del embarazo por motivos médicos a partir de la semana 22. Expone datos históricos (1951 a 1991) y contemporáneos (1996 a 2016), concluyendo que mientras la tasa de mortalidad neonatal descendió notablemente (-85,4%) durante los últimos 20 años la tasa de mortalidad fetal ≥28 semanas ha disminuido de manera mucho más lenta (-18,5%), quedando efectivamente estancada desde hace 15 años.

¡Involucrarte con el trabajo del International Stillbirth Alliance! Los Grupos de Trabajo de ISA

Revista Muerte y Duelo Perinatal Número 4 (NOTÍCIAS)

 

Jillian Cassidy

Presidenta y Cofundadora de Umamanita, Miembro de la Junta de ISA

Correo electrónico: jillian@umamanita.es

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El año pasado durante la conferencia del International Stillbirth Alliance 2017 en Cork, Irlanda, la junta directiva de ISA tomó la decisión de reformular el Comité Científico y crear grupos de trabajo (Working Groups, WG) en un intento de a) ser más inclusive para todos los interesados en la mortalidad y duelo perinatal y b) conseguir grupos de personas con conocimientos/interés en áreas específicas que ayudarán a ISA y sus miembros a cumplir su misión de reducir la tasa global de mortalidad perinatal y humanizar el sistema sanitaria que atienda a las familias que pasan por esta experiencia.

Si tienes interés en participar en el esfuerzo para reducir la tasa global de la muerte perinatal, aprender y compartir conocimientos sobre el duelo perinatal y la atención sanitaria, o colaborar en la reducción del tabú y el estigma que rodea la muerte perinatal, puede que te interesa apuntarte esta iniciativa.

Los 5 grupos de trabajo están abiertos, es necesario hablar inglés y se pide un compromiso de al menos 1 año y un compromiso de asistencia (virtual) a reuniones según la necesidad del trabajo que surga. Buscan perfiles distintos para los grupos, pero sobre todo personas con interés y conocimiento en el área, desde investigadores, médicos, madres/padres o expertos en redes sociales y comunicación.

  1. Stillbirth Communications (ISA Redes sociales, boletín, página web).
  2. Stillbirth Stillbirth Risk and Prevention (clasificación, factores de riesgo y causas, medidas de prevención, Auditoría Perinatal).
  3. Stillbirth Clinical Care and Bereavement (atención al parto, atención al duelo, costes económicos y psicosociales).
  4. Stillbirth Conferences (conferencias anuales, Taller IMPROVE, otros programas de alcance educativa).
  5. Stillbirth Advocacy (conciencia y alcance global, iniciativas de política global).

Si quieres apuntarte en cualquiera de estos grupos hay que rellenar este sencillo FORMULARIO.
 
 
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Muerte y Duelo Perinatal (MDP) está publicada por Umamanita, una Asociación sin ánimo de lucro

ISSN: 2530-9390

Revista Muerte y Duelo Perinatal – Número 4 (actual)

 

Equipo de redacción: Paul Cassidy, Patricia Roncallo, Anna Escudé, Sonia Maldonado, Jillian Cassidy

Correo electrónico de contacto: paulcassidy@umamanita.es

Portada: Nil hijo de G&E. Fotográfa: ©Norma Grau (Proyecto Stillbirth)

La revista se realiza de modo voluntario sin ninguna financiación pública o privada.

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