Tipos de pérdida y muerte perinatal


La pérdida o muerte durante el embarazo o poco después del parto abarca varios tipos o clases de muerte, cuyas definiciones varían según diferentes sistemas.

En esta página describimos cada tipo de pérdida/muerte que puede ocurrir durante el embarazo o el periodo neonatal, además de identificar algunas de las principales causas y riesgos.

Antes de empezar, queremos señalar que usamos la terminología médica (muerte fetal, aborto) por motivos de claridad, pero también identificamos otras formas de hablar de la pérdida o muerte perinatal. Lo señalamos porque a menudo la terminologia médica puede ser delicada  para algunas madres y padres, especialmente si se usan palabras como ‘feto’, ‘fetal’, ‘aborto’. En este sentido, aconsejamos a profesionales sanitarios o familiares a modificar su lenguaje cuando conversan con las personas que hayan experimentado una pérdida.

También, queremos destacar que la muerte perinatal y el duelo perinatal son distintos. La muerte perinatal es una manera de definir, en términos biológicos (semanas de gestación, peso al nacer) este tipo de muerte. Por su parte, el duelo perinatal se refiere a una respuesta afectiva y social que no necesariamente corresponde a la definición biológica.

Los principales tipos de muerte durante el embarazo o poco después del parto son:

  • Muerte neonatal (precoz y tardía): 1 a 27 días de vida
  • Muerte fetal (muerte intrauterina, muerte fetal tardía o stillbirth en inglés): 22 o más semanas de gestación
  • Muerte perinatal (el conjunto de muerte fetal tardía + muerte neonatal): 22 o más semanas de gestación hasta 27 días posparto
  • Aborto espontáneo (pérdida del embarazo, pérdida gestacional o miscarriage en inglés): menos de 22 semanas de gestación
  • Otros tipos de pérdida (ectópico, molar y anembrionada)
  • Interrupción del embarazo (motivos médicos)

Muerte neonatal (precoz y tardía): 1 a 27 días de vida

Definición

La muerte neonatal es la que se produce entre el momento del alumbramiento entero de un bebé vivo y un máximo de 28 días pos-parto. La muerte neonatal precoz es la que ocurre entre el alumbramiento (día 0) y 6 días posparto (7 días en total) y la muerte neonatal tardía es la que ocurre entre 7 días y un máximo de 28 días pos parto. Las muertes producidas después de 28 días y hasta los cinco años se consideran muertes infantiles.

La muerte neonatal no depende de las semanas de gestación, lo determinante es que el bebé nazca con vida, ya sean antes de 37 semanas de embarazo (tras un parto prematuro) o después (tras un parto a término).

En los casos en los cuales el bebé no respira al nacer, pero se reanima y después muere antes de 28 días, se considera una muerte neonatal.

Los motivos para distinguir entre muerte neonatal y muerte infantil se relacionan con el hecho de que a menudo la causa de la muerte está vinculada con la salud del bebé durante el embarazo o enfermedades ya comenzadas durante este, aunque no es siempre así.

Frecuencia y causas de la muerte neonatal

En España, cada año, alrededor de 1,7 bebés por cada mil nacidos mueren durante los primeros 28 días de vida.

En aproximadamente 25%-50% de casos no llegan a conocer la causa de la muerte, pero esto depende de las pruebas de anatomía patológica que se realizan y la experiencia del patólogo con autopsias perinatales. La mejor manera de establecer la causa de la muerte es con una autopsia del cuerpo y una autopsia de la placenta (si está disponible).

Las principales causas de la muerte neonatal son:

  • Parto prematuro
  • Bajo peso al nacer
  • Complicaciones durante el parto o después (por ejemplo, asphyxia)
  • Infecciones
  • Anomalías congénitas (por ejemplo, con el corazón o pulmones)

Muerte fetal (muerte intrauterina, muerte fetal tardía o stillbirth en inglés): 22 o más semanas de gestación

Definición

El momento en el cual se considera que una muerte durante el embarazo haya sido una muerte fetal (distinguido en español del aborto espontáneo o en inglés del miscarriage), varia bastante según diferentes definiciones medicas, legislativas o de los sistemas de medición (semanas de gestación o peso al nacer).

En un principio, las definiciones internacionales (por ejemplo, de la OMS) se centraron en las muertes producidas a partir de las 28 semanas de gestación porque desde este momento del embarazo un bebé tenía cierta posibilidad de sobrevivir en el caso de un parto prematuro. Después, está definición fue ampliada hasta las 22 semanas porque se aumentó la posibilidad de sobrevivir con avances médicos.

Aunque estas sean las definiciones médicas más aceptadas a nivel internacional, a efecto legislativo hay muchas diferencias entre países. En España, desde que entró en vigor la Ley de 8 Junio de 1957 del Registro Civil mediante el Reglamento de la Ley del Registro Civil 1958, la muerte fetal ha sido definida como aquella que se produce a partir de los 180 días de gestación (26 semanas).

Por este motivo existe una obligación legal de inscribir las muertes fetales a partir de esta fecha en el registro civil, pero no las que ocurren antes (aunque lo animan y lo aceptan). También, esta definición se traduce en derechos legales relacionados con permisos de maternidad y paternidad.

En general, las muertes fetales son aquellas que se producen por causas naturales (véase detalles abajo) y excluyen las interrupciones del embarazo por motivos médicos, tales como anomalías fetales incompatibles con la vida, enfermedad extremadamente grave e incurable o grave riesgo para la vida o salud de la madre. 

En cuanto al uso de terminología mientras conversar con madres, padres o sus familias es aconsejable usar términos como muerte intrauterina o muerte del bebé al final del embarazo, ya qué palabras como ‘feto’ o derivados como ‘fetal’ pueden resultar duras o poco sensibles.

Frecuencia, riesgo y causas de la muerte fetal

  • En España, en gestaciones superiores a 28 semanas, alrededor de 3 de cada 1.000 bebés mueren antes de nacer.
  • No existen datos fiables para calcular la tasa de mortalidad en gestaciones de entre 22 y 27 semanas.
  • El riesgo de perder el bebé en el último trimestre es significativamente más alto en mujeres que viven en situaciones económicas vulnerables e inmigrantes, como aquellas procedentes de África del Norte y de África subsahariana y América Latina (REF).

En aproximadamente 25%-50% de casos no llegan a conocer la causa de la muerte, pero esto depende de las pruebas de anatomía patológica que se realiza y la experiencia del patólogo con autopsias perinatales. La mejor manera de establecer la causa de la muerte es con una autopsia del cuerpo y es especialmente importante que se realice una autopsia de la placenta.

Las principales causas de la muerte fetal en gestaciones superiores a 28 semanas son

  • problemas con la placenta y crecimiento disminuido (alrededor de 1 de cada 3 casos)
  • hemorragia anteparto
  • desprendimiento parcial o completo de la placenta
  • anormalidades congénitas
  • infecciones en la madre y afecta al bebé
  • preeclampsia (relacionado con la tensión arterial)
  • problemas con el cordón umbilical
  • otros causas: diabetes, colestasis (problemas con el hígado materno), parto prematuro

Los factores de riesgo más comunes son: 

  • fumar
  • disminución de los movimientos del bebé
  • disminución del crecimiento del bebé
  • posición supina durante el sueño
  • obesidad
  • la decisión sobre cuándo parir en casos de embarazos de riesgo

Es importante tener en cuenta que la presencia de uno o más factores de riesgo no significa que haya sido la causa de la muerte, ya que son muchos bebés que nacen vivos, sin problemas, cuando estos factores han sido presentes.

Muerte perinatal (muerte fetal + muerte neonatal): 22 o más semanas de gestación hasta 27 días posparto

La muerte perinatal abarca la muerte fetal y la muerte neonatal. Esta categoría fue creada en los años 40, donde se comprendió la existencia de una clara relación entre la muerte fetal tardía (stillbirth) y la muerte neonatal. 

Dado que la muerte fetal (stillbirth) y la muerte neonatal tienen definiciones más o menos amplias, también el periodo perinatal tiene varias definiciones. La más amplia abarca desde las 22 semanas de gestación hasta los 28 días pos-parto y la más estrecha desde las 28 semanas de gestación hasta los 7 días pos-parto.

Es importante señalar que esta es una definición biomédica y hoy en día la muerte perinatal y el duelo perinatal no se consideran iguales.

Aborto espontáneo (pérdida del embarazo, pérdida gestacional o miscarriage en inglés): menos de 22 semanas de gestación

Definición

El aborto espontaneo se refiere a la pérdida del embarazo o la muerte espontánea del embrión/feto/bebé desde el momento de la concepción hasta el comienzo del periodo perinatal (entre 20-22 semanas).

Se llama así (en su sentido original) para distinguirse del aborto médico provicado (interrupción del embaazo).

Son varios tipos de aborto espontáneo:

  • Aborto espontáneo completo: en el cual Se han expulsados todos los tejidos (embrión/feto/bebé y placenta) del cuerpo.
  • Aborto espontáneo incompleto: No se han expulsados todos los tejidos (embrión/feto/bebé y placenta) del cuerpo. Por ejemplo, es posible que se haya expulsado el embrión pero no la placenta.
  • Aborto retenido: Ocurre cuando el embrión/feto/bebé ha muerto pero no ha sido expulsado.
  • Aborto espontáneo amenazado: La presencia de sangrado y contracciones indican que un aborto espontáneo es posible.
  • Aborto involuntario inevitable: La presencia de sangrado, contracciones y dilatación cervical indica que un aborto espontáneo es inevitable.

En cuanto al uso de terminología mientras conversar con madres, padres o sus familias es aconsejable usar términos como pérdida o muerte gestacional, ya qué palabras como ‘aborto’ o ‘feto’ pueden resultar duras o poco sensibles.

Frecuencia y causas de la muerte intrauterina espontáneo

Desgraciadamente, de un 10 a un 20% de los embarazos se pierden, la mayoría de ellos en el primer trimestre, y en menor grado en el segundo y el tercero.

A veces no se sabe la causa de la pérdida del embarazo, pero a menudo sí. 

La causa más común (en uno de cada dos casos) se atribuye a fallos genéticos aleatorios que no suelen repetirse. Otras causas incluyen problemas hormonales, el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos, infecciones (del útero o vagina, listeria, clamidia, toxoplasmosis, parvovirus, entre otras), problemas anatómicas (insuficiencia cervical, fibraoids, malformaciones uterinas), enfermedad en la madre, Rhesus negativo, etc. 

Si bien es cierto que algunos factores personales (edad, peso, dieta, fumar, consumo de drogas, algunas medicinas, estrés) pueden estar asociados aun mayor riesgo de pérdida gestacional, la presencia de uno o más de ellos no significa que estos hayan sido la causa. Y, muy raramente las acciones de la madre son responsables de la pérdida.

Algunas cosas que no parecen aumentar el riesgo de la perdida gestacional son: el ejercicio, trabajar a tiempo completo, mantener relaciones sexuales, cargar peso, estar embarazado por primera vez, quedarse embarazada poco después de parir o haber tenido una perdida previa, viajar por avión, comer comida picante, tener pensamientos negativos sobre el embarazo o contemplar interrumpir el embarazo.

Cuando sea la primera o segunda pérdida no se suele hacer pruebas o tratamiento. Si has tenido más de 2 pérdidas, el ginecólogo puede aconsejar realizar un estudio, aunque es importante recalcar que haber tenido varias pérdidas no significa que vaya pasar otra vez, aunque el riesgo sí que podría ser un poco mayor. 

Otros tipos de pérdida durante el embarazo

  • Embarazo ectópico: Se produce cuando un óvulo fecundado se implanta fuera del útero, normalmente en una de las trompas de falopio. Implica que el embrión no puede desarrollarse en un bebé porque la trompa de falopio no es lo suficientemente grande como para soportar el crecimiento del embrión.
  • Embarazo molar: Se produce cuando las células que normalmente forman la placenta se convierten en un grupo de células anormales.
  • Gestión anembrionada: También llamado el óvulo huero, se produce cuando el embrión no se desarrolla o deja de desarrollarse y después es reabsorbido por el útero, dejando un saco gestacional vacío. 

Interrupción del embarazo

Definición y legislación Española

La interrupción del embarazo se refiere a la finalización del embarazo por petición de la mujer y es un derecho reproductivo fundamental de las mujeres. 

Las motivaciones para interrumpir un embarazo son diversas, pero podemos dividirlas en dos categorías: 1) interrupción por motivos personales y 2) interrupción por motivos médicos relacionados con la salud del bebé y/o la madre.  

En general las interrupciones por motivos médicos suelen ocurrir a partir del final del primer trimestre cuando los diagnósticos pueden detectar la presencia de problemas de salud o enfermedades genéticas.

La posibilidad de pedir una interrupción del embarazo varía según la legislación local de cada país y suele cambiar según las semanas de gestación, siendo más restrictivo según avanzan.

En España, la legislación vigente permite la interrupción del embarazo en las siguientes situaciones:

  • Hasta 14 semanas de gestación: a petición de la mujer sin necesidad de justificarlo.
  • Entre 15 semanas y 22 semanas: solo en casos en los cuales existe un “riesgo de grave anomalías en el feto” o “grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada”. 
  • A partir de 23 semanas: solo en casos en los cuales existe “grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada” o el feto/bebé padece de una “enfermedad extremadamente grave e incurable”.

Frecuencia del interrupción del embarazo por motivos médicos

En el año 2019, en España, constataron los siguientes datos:

Motivo de la interrupciónNúmero de casos
Grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada5.800
Riesgo de graves anomalías en el feto2.905
Anomalías fetales incompatibles con la vida o enfermedad extremadamente grave e incurable317
Semanas de gestación (15 semanas o más)
15–22 semanas5.176
23 semanas o más178
Fuente: Ministerio de Sanidad (España)

Estadísticas de mortalidad intrauterina, perinatal e infantil en España 1996-2020

Autor: Paul Richard Cassidy PhD

Introducción

Proposito del análisis

En esta página se presentan datos nacionales de España sobre la mortalidad intrauterina (fetal), perinatal y neonatal. El motivo principal para emprender este ejercicio es estimar con más precisión las tasas de mortalidad intrauterina, neonatal y perinatal, abordando varias carencias en los datos disponibles a nivel nacional.