Dona 40 euros o la cantidad que puedas permitirte para subvencionar una Caja de recuerdos para familias que han perdido a su bebé durante el embarazo o poco después de nacer.

Objetivo del proyecto para 2024: recaudar 5.000 € para cubrir los costes de 125 Cajas de recuerdos

Cuando nació Uma, la hija de Jillian y Juan, los fundadores de Umamanita, sus padres no tuvieron la oportunidad de verla, abrazarla ni cuidarla. Tampoco pudieron tomar fotos ni conservar muchos objetos como recuerdo.

En aquel momento, era habitual que los profesionales recomendaran no ver al bebé y animaran a la madre y a su pareja a intentar un nuevo embarazo, es decir, a pasar página y olvidar lo sucedido. Hoy en día, las evidencias científicas revelan los aspectos negativos de estas prácticas y su relación con duelos complicados y problemas de salud.

En realidad, facilitar que madres y padres conserven recuerdos físicos (fotografías, huellas de manos y pies, un mechón de pelo, etc.) es una de las prácticas más recomendadas en las guías de actuación reconocidas.

Cada año, más de 10.000 madres y padres pierden a su bebé durante el segundo o el tercer trimestre de embarazo.

Estos recursos pueden ayudarles en el proceso de duelo y pérdida porque les permiten mantener una conexión con su hijo o hija y otorgarle una identidad social en el entorno comunitario y familiar.

Las evidencias indican que tanto las experiencias de las familias como las de los profesionales en España con estas prácticas son muy positivas.

Sin embargo, este movimiento todavía está en sus inicios y muchos hospitales no han implementado de manera sistemática este tipo de práctica. Siguen existiendo ciertas barreras culturales que influyen en cómo los profesionales sanitarios, e incluso las familias, acogen la práctica de la creación de recuerdos.

Actualmente, Umamanita suministra sus propias Cajas de recuerdos, parcialmente subvencionadas por la asociación, y ofrece formación especializada a hospitales.

Las cajas contienen una manta y un gorrito, ambos tejidos a mano por voluntarias, un pañal, dos ositos pequeños de peluche, dos colgantes de estrella, un kit de toallitas para hacer huellas, arcilla blanca para hacer moldes de los pies y una velita led. Además, las cajas incluyen nueve trípticos informativos que brindan consejos sobre diferentes aspectos de la atención.

Sin embargo, el punto clave radica en la formación especializada, ya que la caja no se entiende como algo que se ‘regala’ a las familias, sino como una herramienta para trabajar colaborativamente con ellas en la creación de recuerdos personalizados que les apoyen en su papel de madres y padres durante el breve tiempo que tienen. Este cambio paradigmático en la forma de establecer la relación entre el profesional y la familia requiere una formación especializada.

El propósito de la recaudación es ofrecer las cajas al mayor número posible de hospitales a un precio asequible. Cada caja cuesta en torno a 80 € e incluye materiales, transporte y costes de gestión del proyecto. 

El objetivo para 2024 es recaudar 5.000 €, cantidad suficiente para subvencionar 125 cajas.