mi angel

Mi nombre es Selenia Lebrón y estoy pasando por el dolor mas grande que puede pasar cualquier mujer. Tenia mucho entusiasmo de tener un segundo bebe, mi esposo y yo lo esperábamos con ansias ya que teníamos una niña y este sería un niño. Nuestro primer varón. Mi embarazo nunca presento complicaciones, al cabo de las 35 semanas de gestación comencé a presentar unos dolores combinados con algo denominado ciática en donde se me acalambraba hasta las piernas.

 

Todo lo que estaba sucediendo se lo comunicaba a mi ginecóloga obstetra, me pusieron cita para practicarme una cesárea a las 37.5 semanas de gestación, nunca me mandaron a poner ningún tipo de inyección para madurar los pulmones de mi bebé y siempre me decían que todo en mi embarazo estaba bien: yo feliz por esa notica de que todo estaba bien.

 

Llegó el día de mi cesárea en donde vería a mi bebé tan esperado (18 de febrero del 2021). La cesárea fue todo un éxito, de repente veo como la pediatra se lleva a mi bebé rápidamente de la sala de cirugías y claro que me asusté (esa pediatra no la conocía porque yo nunca elegí esa pediatra para que recibiera a mi bebé, por el contrario, la ginecóloga que me atendió nunca me preguntó qué pediatra quería que estuviera presente en mi parto).

 

Me llevan a mi habitación y mi bebe el cual había nacido de 7.7 libras no estaba ahí conmigo, la pediatra fue a la habitación y dijo que el bebe estaría pal de horas en observación en la sala de perinatología debido a que había nacido con LARINGOMALACIA que es un defecto que se presenta al nacer. Durante el desarrollo fetal, es posible que las estructuras rígidas de la laringe no se desarrollen por completo. No entendía bien a que se refería, pero estaba tranquila porque siempre me decían que todo estaba bien. A parte de eso me pusieron un suero que no llevaba y mi brazo ahora se me acalambra a cada rato.

 

Cuando ya me pude parar de la cama fui a ver a mi hijo el cual tenía un oxigeno puesto. Le hice varias preguntas a la pediatra y me decía que estaba mejor, no me gustó para nada esa pediatra ya que cuando le hacían preguntas estaba más pendiente al celular que a otra cosa. La pediatra me dijo que en la noche llevaría a mi bebe a la habitación, estaba feliz pero no fue así. Jamás olvidaré ese día (19 de febrero de 2021) en vez de llevar a mi bebe a la habitación como me había dicho, más bien recibí la noticia de que mi bebe había fallecido a causa de un paro respiratorio. El alma se me partió en mil pedazos.

 

Cuando a una mujer que llega con un bebe dentro de su vientre a una clínica quiere salir con él en brazos no como yo que Sali vacía y con un bebe dentro de una caja

 

Me gustaría saber como se puede afrontar esa perdida, la herida de la cesárea no me importa, la que me importa es la del corazón.

 

A causa de ese suceso dije que jamás pisare esa clínica, cambie de clínica y hasta de ginecóloga porque algo dentro de mi me dice que me escondieron algo o mas bien que no me dijeron toda la verdad referente a mi bebe. Dios es grande y maravilloso, espero que me de las fuerzas necesarias para salir de esto y que cuando lo considere necesario me conceda el milagro de ser madre otra vez.

 

Dios es grande y maravilloso y sabe por qué hace las cosas, pero nada puede cambiar el dolor que se siente, trato de ocultar mi dolor por mi hija de 5 años y por mi esposo para que no me vean llorar, pero es mucho más difícil.

 

Las personas siempre te dicen que debes de ser fuerte, que por algo Dios lo decidió así, que debo de ser fuerte por mi hija, pero no es tan fácil, solo él que a pasado por esa situación sabe lo difícil que es, es muy fácil decirlo, pero no vivirlo.

 

A veces me despierto y quiero como pensar que todo a sido una pesadilla, la peor de las pesadillas pero no es así, es real y muy real.

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