Adrián y Alejandro

9 de marzo 2003 nacieron mis dos niños solo con 26 semanas de embarazo.Cuando nació el primero vi cómo le reanimaban al lado mío tenía muchísimo miedo ,preguntaba y me decían estuviera tranquila a los minutos nació mi segundo hijo y también se lo llevaron,eran tan pequeñitos y tan pronto para nacer
Me llevaron a una sala estaba sola y después dejaron entrar a mi marido,estábamos esperando que nos dijeran algo.Fuera estaba mi familia,estaban todos coincidió que era el cumpleaños de mi padre,oí un chillido y ya lo supe.Al raro entró la matrona y me dijo que habían fallecido los dos.Nunca en mi vida había sentido tanto dolor no veía de la cantidad de lágrimas que me salían .Al ratito me los trajeron en una cunita a los dos,eran tan bonitos no podía reaccionar a nada no podía ser esto
La gente me decía que ya tendríamos otro que éramos jóvenes ,a día de hoy tendrían casi 20 años y sigo llorando por ellos,tengo guardado el diario que escribía,ecografías todo.Mi prima me llamó a los pocos meses de perder a mis hijos diciéndome que estaba embarazada y si era niño le pondría Adrian,me dolió en el alma
A los dos años tuve a mi hija Paula y luego a Daniel algo que me fue lo que hizo que saliera adelante
Nunca olvidaré a mis chiquitines bebitines que era la canción que les cantaba

Tres días de vida

Soñe con formar una familia x eso al momento de saber de mi embarazo llore de felicidad un 29 de enero pero un 31 desde temprano empecé con dolores y sangrado en urgencias yo ansiosa x ver a mi bebé x primera ves me entero k no k me lo iban a quitar xq era un embarazo ectopico razón x la cual no lo podían ver en la ecografía agregándole k rompió mi trompa derecha yo teniendo una hemorragia interna sin dolor alguno más k el emociónal en ese momento de shock no lo entendía solo llore y rece para salir bien de la operación y un 1 de febrero del 2021 me destruyeron mis sueños .llore mucho aún hoy k cumplí mi sueño después de seismeses de interntar ,pero nada llena ese vacío apesar de todo aún así agradezco a dios xq me envió un angelito xq mi bebé mi varoncito tiene una marca de nacimiento k se llama el beso del angel imagino y agradezco a dios x eso x traerlo a mi vida a pesar del dolor pasado

Administración de sedantes en la atención a la pérdida perinatal

Se ha publicado (noviembre 2022) un nuevo artículo de investigación de Umamanita en la revista científica Health Sociology Review.

El artículo se titula Administración de sedantes en hospitales españoles en el contexto de la pérdida perinatal: Resultados de un estudio de métodos mixtos (Sedative Administration in Spanish Hospitals in the Context of Perinatal Loss: Findings from a Mixed-Methods Study).

Mi gigante pequeño

Siempre soñé con ser mamá, y lo busqué tanto tiempo que un día sin esperarlo sucedió, ese atraso que tanto soñaba, ése test positivo que tanto me lo imaginaba y sí, después de tanto soñarlo estaba embarazada, escuchar tus latidos por primera vez fue una emoción tan grande que de tanto llorar no podían hacerme la ecografía hasta que me tranquilice. Todos los meses me hacia los controles y ecografía para ver que todo estaba bien, amaba verlo en las ecografías, sus latidos eran lo más lindo que escuché en mi vida. Siempre le decía cuando lo amaba, le hacía escuchar canciones y se movía mucho. Me imaginaba todo una vida con mi bebé como tenía que ser. Hasta ese día tan triste que me toca control y ecografía, veo que la cara del médico no es la misma y noto preocupación pero no me animaba a preguntar lo que no quería escuchar, malas noticias hasta que mi pareja pregunta si algo andaba mal, y es ahí cuando mi vida cambio para siempre, nos dice que el bebé no estaba creciendo cómo debía y que tenía que nacer con 31 semanas, el gran problema es que tenía que nacer prematuro, me angustie mucho pero estábamos listo para recibir a nuestro bebé antes de tiempo, el 26 de agosto de 2022, nace mi bebé, lo escucho llorar y yo llorando junto a él con una emoción y mucho amor al verlo, el nació a las 11 de la mañana y recién a las 4 de la tarde vinieron a hablar conmigo pero en mi ignorancia creí que era normal esperar tanto tiempo para qué me informarán sobre mi bebito y entonces nos comentan que el la sala de parto tuvo un paro y se encontraba intubado en neonatología, con todo el dolor de la cesárea ahí estaba de pie para estar con él, cada día el parte médico me decía que estaba estable, le cambiamos el pañal con el papá y después de 6 días pudimos tenerlo en brazos fue tan lindo, sentirlo, su calor, su olor fue después de tanto stress, angustia, llantos, un mimo para nuestras almas. Y duro poco esa felicidad esa misma noche suena mi celular de madrugada para avisarme que se había descompensado, entramos a neo temiendo lo peor pero ahí estaba llorando, alterado porque tenía mucha fiebre y la causa podría ser un virus hospitalario nos dijeron y el día fue pasando pero yo ya presentía que algo no estaba bien, al día siguiente entramos a neo y lo que tanto temía llegó, se acerca una doctora y nos informan que durante la noche había tenido dos paros y que ya no se podía hacer nada más por el, y su vos en mi cabeza como un disparo al corazón, “el bebé va a fallecer”, mi mundo se derrumbó.
Y verlo todo el día asi, hasta que falleció el 3 de septiembre,fue una agonía, un dolor tan grande que no puedo explicarlo. Mi vida se fue con él, todo lo quería era a mi bebé conmigo, me fui con los brazos vacios de ese hospital, con los pechos listo para alimentar a mi bebé y dolor hasta los huesos que no lo soporto. Fue toda una semana de agonia, traumática que no puedo superar.

Mi pequeño solecito

Muchas gracias por permitirnos este espacio de expresión que es de gran ayuda en nuestro proceso de sanación, me ha ayudado mucho leer experiencias similares y más difíciles que la mía y con todo respeto, admiro muchísimo la fortaleza, perseverancia y resiliencia de quienes están superando esta situación tan difícil. Les relataré mi caso, mi primer embarazo fue inesperado, tras varios años de relación sin cuidarnos pensamos que teníamos problemas de fertilidad y lo aceptamos sin hacer nada al respecto, un día de repente se dio y la felicidad nos inundó y la ilusión fue inmensa, pero pocos días después tras un sangrado en la primera ecografía me dijeron que mi bebé no tenía latido, lo cual fue doloroso, yo estaba sola y tanto como la persona de la ecografía como el doctor de emergencias fueron poco empáticos al respecto, hasta lo decían sonriendo, “mejor salga rápido de este problema” como si fuera cualquier cosa, el doctor llamo a una persona del departamento financiero para que venga a explicarme las formas de pago del legrado porque querían que me lo practique en ese mismo momento, y yo en un absoluto shock, no paraba de llorar, solo me dejaron en paz para que avise a alguien por qué no podía estar sola, y tuve que avisarle a mi pareja que estaba de viaje y contarle a mi madre para que fuera a la clínica, mientras esperaba, una doctora ginecóloga se acercó a preguntarme que me pasaba, y le conté y le mostré los exámenes, ella lo primero que hiso fue preguntarme la última fecha menstrual y dijo que no coincidían con los exámenes, que estaba mal calculada la edad gestacional que me recomendaba esperar, y yo me aferré a esa esperanza, salimos de esa casa de salud y fui con otra ginecóloga que nos recomendaron, ella estuvo al principio de acuerdo y me envió progesterona y reposo, pero el ecografista me insistía en que era un aborto diferido, y hacía comentarios fuera de lugar que siempre me hacían llorar, todo se volvió una rutina, hacia reposo, sangraba, regresaba por emergencia, me hacían la ecografía y nuevamente reposo, hasta que la doctora dijo, ya no más, el lunes es el legrado, “verás que no duele nada y te recuperas pronto”, ese fin de semana presente un sangrado muy fuerte con coágulos, pensé que lo había perdido, la doctora no estaba disponible y nos tocó recurrir por emergencia a otra clínica en dónde un ginecólogo fue como nuestro ángel, él nos dijo que no se veía muy claro y no había latido, pero nos aconsejaba esperar dos semanas más, recuerdo que el lunes le comunicamos a la doctora esa desición y se enojó, nos insinuó que éramos irresponsables, yo sentí confusión, mi familia me decía que no me aferre que acepte, y tenía miedo y sentía que podrían tener razón, pero la verdad algo me decía que luche y me apoyé en la oración para ello, y a las dos semanas tras siete ecografías sin latido, pude escuchar el corazón de mi bebe, y tuve fuerzas para luchar por qué fue un embarazo muy difícil, pase tres cuartas partes en reposo en cama y con sangrados, dos semanas hospitalizada, sí no se movía ya entraba en pánico, hasta el último día con una cesárea de emergencia y con el cordón enredado sufrí, pero gracias a Dios mi bebé nació perfecta y a pesar de que crece bien y me ha dado esa bendición de una maternidad plena y feliz, esas experiencias me traumatizaron en cuanto a no querer pasarlo nuevamente, me cerré completamente a la posibilidad de ser mamá por segunda vez aunque todos en mi entorno, me lo insinúan y me lo piden, desde mi esposo, mi hija, mis padres, suegros, cuñados, amigos etc., y yo misma lo deseé en mi corazón, pero por el miedo me he cuidado estrictamente y decidí cerrarme al tema, enterrarlo, pero el trauma seguía ahí, y apareció por un descuido años más tarde, me quedé nuevamente embarazada y aunque no fue planificado desde el inicio generó mucha alegría para mi esposo, pero yo entré en pánico nuevamente, la primera pregunta fue ¿y si no hay latido?, fue muy estresante, pues cada visita al ginecólogo y especialmente en las ecografías hasta temblaba, me sudaban las manos (cosa que no me había pasado antes), sentía vacío en el estómago, opresión en el pecho y a veces sentía que no podía respirar, pero me decían que estaba exagerando, todo estaba perfecto, había latidos, los exámenes, todo estaba muy bien “sobre ruedas – viento en popa – perfecto”, no había sangrado, dolor como premenstrual que el doctor dijo que era normal, hasta llegue a tranquilizarme y fue imposible no ilusionarme, le hablaba, pensamos llamarlo Sol, un día en una ecografía de rutina, simplemente mi pesadilla se convirtió en realidad, no hubo latido, y sentí que mi mundo se fue al piso, he sentido mucha tristeza, ansiedad, pero especialmente culpa por no estar preparada física y emocionalmente para el embarazo, por el estrés y la “ley de atracción” (yo empecé el embarazo pensando en que lo iba a perder, posiblemente por mi experiencia anterior), y he empezado a tomar terapia, he hablado mucho con mi pareja, he podido hacer introspección y trato de lidiar con estos sentimientos pensando en medio de toda esta dolorosa situación positivamente, me he refugiado nuevamente en Dios y le he dado el control de mi vida, entendiendo que no tengo el control sobre todo, y entendiendo que “toda vida por corta que sea tiene un propósito” y que siendo realmente dar vida, un milagro, una bendición tan bonita que no todo el mundo tiene y que no todos valoran, no puede ser su propósito causar sufrimiento, dolor, depresión yo creo que el propósito de mi hijo pude ser liberarme de estos miedos que me persiguen, hacerme sentir esa ilusión que me ha dado la seguridad de que quiero volver a ser mamá, de que es una lucha que vale la pena, le agradezco infinitamente por pasar por mi vida por devolverme la ilusión en medio de la rutina, el conformismo y el miedo, por esos lindos momentos en los que nos proyectamos como familia. Sé que va a estar siempre en mi corazón, que el dolor nunca se va a ir, que la herida se abre cada vez que mi hija me pregunta por su hermanito a pesar de que le he explicado que ya no está o situaciones similares. Cuando perdimos a nuestro pequeño solecito mi esposo me dijo que en medio de la adversidad vamos a salir fortalecidos como familia y tengo fe de que sea así, se lo debemos a nuestra estrellita fugaz, que nos cuidará, nos dará fuerzas para salir adelante tal vez ese es su propósito. Me gusta pensar en que toda persona que pasa por nuestra vida, tenga la edad que tenga, buenos o malos dejan huella, unos nos hacen crecer y ser mejores personas, otras a ser prevenidos, es increíble que una vida tan efímera tenga un impacto tan grande y significativo. Hasta pronto mi pequeño, solo espero que Dios en su infinita sabiduría y misericordia permita que algún día nos volvamos a encontrar, yo seguiré sacando fuerzas para que estés orgulloso de mí y para hacer feliz a tu papá y a tu hermanita que sé que es lo que tú habrías querido.

Mi Angel Miguel

Nuestras vidas se ilusionaron con tu llegada, tendrías un hermano mayor que te amaría con todo su corazón y a los mejores padres del mundo.

Eras el bebé más amado y esperado, tenías el nombre perfecto, el cual fue elegido después de tanto tiempo de debatirlo en familia. Todos los días nos preguntábamos como seria tu cabello, de que color serian tus ojos y si tu carita se parecería a la de tu hermanito. Fantaseabamos con viajes en familia y aunque eramos inmensamente felices tu llegarías a complementar nuestra familia y llenarla de tanto amor.

Amábamos cantarte y sentir como te movias al reconocer nuestras voces, te acariciabamos y estamos seguros que en mi vientre lograbas percibir ese amor infinito.

Pero de repente algo pasó, los médicos que tanto nos cuidaban a ti y a mi nos dijeron que probablemente nacerías antes de lo pensado, y apesar de que esas noticias asustan estabamos preparados para recibirte y tu listo para nacer.

Hasta que llego ese día…ese 28 de septiembre de 2022. La noche anterior sentí lo que creí eran contracciones falsas y no logré dormí bien, por la mañana fuimos al hospital para verificar que todo estaba bien y escuche las 3 peores palabras que a una madre le pueden decir: No hay latido.

Y la pesadilla comenzó, tu papi y yo guardaremos por siempre en nuestra mente y corazón cada detalle de ese día. Decidí que quería que nacieras por cesárea lo antes posible y a la 1:38 de la tarde llegaste a este mundo para cambiar lo que soy por completo.

Pesaste 2.150 kg y eras un niño precioso de 36 semanas, tu cabello ondulado…tus ojos cerrados…tu olor y todo tu serán lo más hermoso y doloroso que me ha ocurrido en mi vida. Dejarte ir… entender que tu alma tenía una fecha y solo llegarías hasta aquí para convertirte en un ángel, nuestro ángel Miguel Alonso.

El cordón umbilical tenía un nudo que se apretó para cortar toda posibilidad de que siguieras con vida, y no pude evitarlo, nadie pudo hacerlo. Y siento que es injusto, y quisiera encontrar una explicación, y quisiera que esto sea solo un sueño.

Ahora me encuentro con un esposo con el corazón destrozado, un hijo de 5 años que todas las noches le reza a su hermanito pidiéndole que nos proteja y me converti en mamá de un ángel, porque estoy segura de que eso eres. Y nunca te olvidaré. Y siempre seras mi bebe. Y siempre te amaré.

Mi segundo hijo

El miércoles yo ya sabía que algo no iba bien, eras mi segundo embarazo y ya nos conocíamos un poco, y tu no te movias, pasé todo el día comiendo cosas, tumbandome, poniendo música…y nada, tus pataditas ya no estaban, no fué hasta la noche que tuve valor para ir a urgencias a que me dijeran lo que yo ya sabía pero no quería aceptar, que no había latido.
Al día siguiente ingresé en el hospital y empezó el proceso, me pasé el día llorando y durmiendo y a las 5 de la mañana empecé con contracciones, avisé y me bajaron a paritorio por si quería ponerme la peridural pero dije que no, yo quería un parto natural, por muchos motivos, era mi espinita del nacimiento de mi hija, así que volví a la habitación hasta que no pude más. Me bajaron a paritorio justo en cambio de turno, al sentarme en la camilla una matrona entró y se fué corriendo a buscar al anestesista y el papá salió un momento y en ese momento de soledad, en esos 20 segundos, me puse de rodillas en la camilla y una contracción me obligó a empujar, y ahí estábamos los dos en ese momento nuestro y sólo nuestro, tu naciendo y yo ayudándote. Mi bebé nació con 24+3 semanas, envelado y perfecto, dentro de su burbuja, sin más complicación para mí, permitiéndome volver a casa a las pocas horas con su hermana.
Le besamos y lo abrazamos, le dimos todo el amor que nos quedaba en esos momentos, el Dolor que siento, la rabia y el desconsuelo no se pueden explicar con palabras. Sólo decir que en los momentos más horribles de mis días pienso en su carita, en su boquita, sus orejitas…esas manitas y esos pies preciosos y diminutos y encuentro algo de ternura en ésta pesadilla.
Quiero dar las gracias desde aquí a las mujeres, doctoras, enfermeras, matronas…que estuvieron en éste proceso con nosotros, me han dado fe en el ser humano porque el cariño y empatía han estado presentes en todo el proceso, han derramado lágrimas con nosotros y al menos para mi en esos momentos necesitaba más personas que profesionales así que gracias al equipo que estuvo con nosotros del hospital Sant Joan de déu de Barcelona, gracias.

MI HERMOSA CELESTE

El 01 de junio de 2022 me enteré que tendría una hermosa niña, cuando tenía cinco meses empecé a notar movimientos y eso cada vez me alegraba pero a la vez me llenaba de miedo cuando no sentía a mi hermosa Celeste, ella amaba escuchar la voz de su papá y se movía como nunca.
Al cumplir 29 semanas +5 decido viajar a Medellín en avión con permiso de mi obstetra, para tener en esa hermosa ciudad a mi hija. Al día siguiente, rompo membrana con 29 semanas +6, me hospitalizaron y duré 3 días aguantando con mi hermosa Celeste lo más que pudimos las dos, hasta que empecé trabajo de parto, debido al monitoreo constante decidieron hacer cesaría porque dilaté hasta 2 y los latidos de mi bebé empezaron a bajar, me aplicaron la epidural y me llevaron a la sala de cirugías, cuando me enteré que estaba en embarazo le dediqué a Celeste la canción “mi bendición” de Maná y fue como por arte de magia que en el momento en que me estaban realizando la cirugía sonó esa canción, acompañada de su hermoso pero suave llanto, le agradecí mucho a la vida por haber escuchado su llanto, pensé que me la iban a pasar pero lamentablemente me la mostraron en la incubadora y me dijeron “mire a su hija”, la vi y tenia sus labios rojos su carita igual a la mía cuando yo era bebé, se la llevaron y después de haberme cocido me llevaron a una sala donde habían más mamás con sus hijos en brazos, poniéndoles su ropita y amamantándolos y yo sin mi hija, aún así yo sabía que mi bebé estaba en la uci neonatal pero que ella iba a estar muy bien, porque nunca perdí la fe.
Cuando salí de esa sala vi al papá de celeste y le dije que había sido un momento mágico, él estaba muy asustado y me decía que él confiaba en que ella iba a estar bien, ya que desde que me hospitalizaron me dijeron que iban a aplicar inyecciones para que sus pulmones maduraran y según ecografías y exámenes todo estaba bien en ella.
El papá de celeste fue a verla y subió a l habitación donde yo me encontraba desconsolado, pero el tratando de no demostrar su dolor, siempre dándome fuerza y ocultándome la realidad de lo que había visto en la Uci.
Cuando autorizaron al camillero de recogerme para ir a verla entré a ese lugar escalofriante con la idea de tener buenas noticias pero lamentablemente me dijeron que no estaba bien y que estaba muy enfermita, la enfermera me dijo que la podía tocar que ella iba a sentir a su mamá cerca e iba a mejorar pero no. Tocarla me daba mucha angustia y me llenaba de miedo pero a la vez me daba felicidad que esa criaturita había salido de mi; le hablé y le dije que la amaba y era el regalo más grande que me había dado la vida.
Después de estar con mi hermosa niña y conocerla me voy a mi habitación, en la noche nos llaman junto con el papá de Celeste y la pediatra nos dice que la hermosa celeste tiene una bacteria en su sangre, ella con lágrimas en los ojos nos dice que hará todo lo posible por estabilizarla y salvarla pero que no hay muchas probabilidades, nos dirigimos a la habitación y pasamos la noche más horrible de nuestras vidas esperando razón de los médicos. Al día siguiente nos mandan a llamar y nos encierran con artefactos al rededor de nuestra hermosa celeste y nos informan que celeste no tiene signos y que las máquinas son las que la están haciendo respirar pero que ella ya no aguantó más, mi hermosa niña falleció… duró con nosotros día y medio y esto ocurrió el 25 de agosto del presente año. Estoy demasiado mal… escribo esto después de un mes de haber entrado a hospitalización por ruptura prematura de membrana.

Versos para Aurora

En un camino de luces y sombras me encuentro
y a veces siento que me falta el aliento.

Esto que nos ha tocado vivir
piensan algunos que es fácil de digerir,
pero tu ausencia duele cada día
aunque esperamos con el tiempo notar mejoría.

Tengo miedo de olvidar tu cuerpo,
es algo que me come por dentro,
pero entonces recurro a mirar tus fotos,
algo en mí sigue roto.

Gracias a tí siempre seré madre,
algo que jamás pude imaginar,
te doy las gracias por todo lo que me hiciste sentir,
fue tan intenso que no lo podré olvidar.

Hoy tendrías que haber nacido,
y no hace ya casi 4 meses sin vida,
ojalá esto fuese una pesadilla
y pudiese tenerte aquí conmigo.

Te llevo en tinta grabada en mi piel
es una manera de así poderte ver
eres lo mejor que ha pasado en la vida
y así se lo haré al mundo entero saber.

Hoy dejamos constancia con nuestras huellas,
que somos una familia de cinco.
Vuela alto polvito de estrellas,
sigue iluminando nuestro camino.

Madre de una niña de 23+2 en duelo.

Mi angelito

Después de 3 años de matrimonio, mi esposo y yo decidimos formar una familia, me retire el implante subdermico el 9 de noviembre. Para el 22 de diciembre salió el tan esperado positivo, todo fue felicidad.
Toda la familia estaba feliz por la llegada de nuestr@ hij@, fue la mejor navidad en familia.
Todo se volvió como un sueño.
Empezamos nuestras citas con el ginecólogo, todo iba bien, en la eco vimos su corazoncito latir.
A las 8 semanas comencé con dolor de espalda baja y cólicos relativamente fuertes, fuimos al ginecólogo y nos dijo que todo estaba bien, en la eco seguía latiendo, solo me receto inyecciones de progesterona y reposo absoluto. Yo seguí las indicaciones al pie de la letra, toda ilusionada y haciendo hasta lo imposible por mi bebé.

El 22 de enero a las 10 semanas recibimos la peor noticia. Al entrar a la cita y empezar con el ultrasonido, felices por volverlo a escuchar, el doctor se quedo en silencio, buscando, pero en silencio, me dijo que habíamos terminado que me cubriera el abdomen. Nos dijo que teníamos que hacernos un doppler a color, que algo no andaba bien, que quería descartar culaquier cosa.

Ese mismo día lo realizamos, yo tenía la esperanza que todo estuviera bien, al terminar entregaban los resultados y un sobre con la interpretación. Mis padres me acompañaron ese día, lo abrí y al leerlo mi mundo se vino abajo, fue la peor pesadilla, leer el diagnóstico de huevo muerto retenido, corrían mis lágrimas, no podía contenerme. Mi madre y mi padre me abrazaron, sin decir nada.

Al subir nuevamente con el doctor, nos dijo lo mismo que habíamos ya leído y que teniamos que proceder a programar el legrado, mi esposo en shock, solo se me quedaba viendo.

Programamos el legrado el 24 de enero, el peor día de nuestras vidas.
Después de ese día, al volver a casa y ver las cositas que ya habíamos comprado, recordar todas nuestras ilusiones, mi esposo y yo nos abrazamos y lloramos juntos.

Ha sido muy difícil para mí todo esto, las personas dicen que soy muy joven para volverlo a intentar, que las cosas pasan por algo, que los tiempos de Dios son perfectos, pero yo aún lo recuerdo y duele como desde el primer momento que recibí la noticia. La verdad me da miedo volver a intentarlo y que pase lo mismo. La verdad no entiendo que paso si todo iba bien, si algo venia mal, si algo hice mal, si dejar el anticonceptivo y a la semana quedar embarazada fue malo, es algo que nunca sabré. Lo unico que se que algún lugar esta mi angelito y que en otra vida me tocará conocerlo.

Espero algún día poder tener cuerpo y mente para volver a intentarlo y conocer a mi bebé arcoiris.