Nuestra pequeña estrella Noa, 39+1, parte3

Queridos papis y queridas mamis:

Aquella madrugada del 12 de octubre de 2020, cuándo me dijeron que a mi pequeña Noa se le había parado el corazón…que ya no había latido…, sentí como mi mundo se paraba…,sentí como mis ilusiones se derrubaban ante mis ojos…,sentí como la vida colgaba sobre mis hombros y mi espalda una  mochila cargada de piedras.. de toneladas de piedras…,piedras que herirían  mi piel a cada paso que diese…en cada movimiento que realizara…y con ella tendría que volver a vivir y caminar paso a paso…,aunque sintiese como esas piedras desgarraban mil piel,aunque supiera que jamás podría quitarme ese peso que apenas me dejaba caminar…

La tarde-noche del 13 de octubre de 2020 cuando salí de aquel hospital, con los brazos vacíos y mi corazón y mi alma destrozados…dejando allí a mi hija… comencé el nuevo sendero de mi nueva vida, pues ya jamás volvería a recuperar mi vida de antes.

En mi sendero, veo a lo lejos, muy muy lejos…una montaña, una montaña enorme, una montaña tan alta que su cima está cubierta por las nubes, esas preciosas nubes que dejan atravesar el sol… Esa montaña es tan alta que aunque sea difícil contemplarla… sientes la paz que habita en ella…imaginas el sonido de sus hojas moviéndose con el viento, y en tu preciosa imaginación…puedes ver que está repleta de flores, flores de todas formas y colores… puedes llegar hasta oler sus fragancias…, también contemplas animales,que corren por allí sin temor a ser cazados… simplemente viven felices… ojalá vuestra imaginación pueda contemplar la misma belleza que creen ver mis ojos…

Yo, que aún sigo en el punto de salida, lucho por llegar a aquella cima… mi instinto de supervivencia me hace luchar y andar,dar esos primeros pasos en mi nuevo sendero… Quizás pienso que allí estará la paz que tanto necesito, la felicidad que anhelo…

Agarro fuertemente las asas de mi mochila, aprieto fuertemente mi mandíbula y empiezo a caminar…siento como esas piedras desgarran la piel de mi espalda, pero decido, aunque duela, seguir…

Mis primeros días decido andar sola, agarrando fuertemente la mano de mi pareja, pues su mochila es la misma que la mía, y aunque su sendero no sea el mismo que el mío, porque cada persona debe crear su propio sendero…y batallar ese recorrido a su manera…decidimos recorrer nuestros distintos senderos juntos…en cada paso me apoyo en el y en nuestra familia… nuestro gran empuje para aprender a volver ha aprender ha andar,pues nuestros cuerpos se tambaleaban constantemente…

Tras varios días caminado desolada, y preguntándome una y mil veces, porqué… porqué… porqué?una pregunta que jamás tendrá respuesta… necesito buscar… sin tan siquiera saber que busco… Veo hombres y mujeres que jamás había visto… cargados con esa mochila, esa mochila cargada de piedras…son papis y mamis que han pasado por lo mismo que nosotros…empiezo a leer sus desgarradoras historias, y siento tantísimo dolor…me veo tan reflejada en cada una de ellas… Y siento tal consuelo al pensar que mi pequeña jamás estará sola, pués sus pequeños la acompañarán siempre…y siento tal consuelo al pensar que mi pequeña acompañará a sus bebés siempre… Es increíble cómo el dolor te puede unir tanto a personas que ni siquiera conoces, que jamás has escuchado ni tan siquiera el sonido de sus voces…

Y sigo andando, y así un día y otro,un paso tras otro…con mi espalda herida por esas piedras que causan tanto dolor…

Días de enfado con el mundo…días de desconsuelo y días cargados de la mayor paz que se puede tener dentro del mayor dolor…

Hay días que siento como retrocedo en el tiempo…noto como si me absorbiera la marea.. vuelvo a el punto de partida… Y decido arrodillarme con mi mochila sobre mi espalda y lloro…y lloro sin cesar…pues me permito mis momentos de desahogo, me permito sentir como mi corazón se encoje…me permito sentir mi alma destruida…pués sin dolor… no hay cura posible.

Permito que mis lágrimas formen lagunas sobre la arena de mi sendero, pero vuelvo a levantarme, pues no permitiré ahogarme en mi propio dolor…

Vuelvo ha agarrar las asas de mi mochila, para poder ponerme en pié, sacudo mi cuerpo lleno de polvo…seco mis lágrimas, vuelvo ha apretar fuertemente mi mandíbula… Y sigo el camino por mi sendero, intentando alcanzar aquella montaña que a veces está tan cerca…y otras a kilómetros de mí.

Por el camino encuentro a personas que deciden acompañarme en mi sendero, cogen mi mano sin soltarla en ningún momento, y es algo que agradeceré siempre pués andar sabiendo que no estás sola..es muchísimo más llevadero… Hay personas que simplemente se cruzan en mi camino, y me dicen palabras de aliento que me hacen coger más fuerza aún… Y hay otras personas, que pasan por allí sin empatía alguna…pero como mi sendero es mío, decido apartarlas de él…pues yo decido quién quiero que esté conmigo, y en mi sendero no hay cabida para necios,para  personas vacías..para personas que no son capaces de sentir el dolor ajeno..y les digo… hasta siempre!

Sigo mis pasos y miro hacia atrás y veo todas las huellas que dejan mis pasos sobre mi sendero, esas huellas que han formado y siguen formando mi nuevo yo…mi nuevo ser…una mujer luchadora, valiente, una mujer que lucha cada día por reestructurar su alma y su corazón…y eso me hace sentirme tan orgullosa de mí…

A medida que avanzo por mi sendero, siento como esas piedras, esas pesadas y dolorosas piedras,se empiezan a transformar en jazmines..divinos jazmines… mientras que escribo creo que puedo oler su hermosa fragancia…el peso de mis hombros es el mismo..lo és y lo será siempre…pero esos jazmines…lejos de desgarrar mi piel acarician mis heridas…y mi piel empieza ha renacer…

Jamás será la piel de antes, pués mis cicatrices las tendré para siempre, pero esta nueva piel está construida de realidad, de amor infinito, de deseos, de lucha, de esfuerzo…

Sé que habrán muchos días en los que me vuelva ha absorber la marea… Y retroceder una vez más a mi punto de partida…pero aquí sigo, y seguiré luchando mientras mi corazón siga latiendo…

Sigo por mí sendero, luchando para poder llegar a aquella cima… Sé que algún día…no sé cuándo… llegaré…

Y allí podré mirar al cielo respirar hondo y sentir como cada gota de oxígeno llena de paz mi alma…

Gracias umamanita, por ser una vía a la esperanza… Sé que cada testimonio que escribimos también es vuestro… Pués esta página fue creada desde el mayor dolor y amor absoluto… Pués vuestra pequeña Uma fué vuestra fuente de inspiración para crear este rincón cargado de amor…,de la misma forma que mi pequeña Noa es mi fuente de inspiración en cada una de mis palabras. Gracias!

Este es el relato de mi lucha, mi sendero, mi duelo…

Sólo os puedo mandar fuerza y todo mi apoyo incondicional…

No puedo terminar este escrito sin mencionar a mi niña mayor… Cloe… pués cuándo camino por mi sendero sin rumbo.. perdida..es ella la que me guía, cuándo sólo veo oscuridad..es ella la que me ilumina, y cuando siento que mi dolor es tan inmenso que apenas puedo respirar…es ella mi bomba de oxígeno… Gracias mi vida…

Por siempre y para siempre… nuestra pequeña estrella Noa…

 

 

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