Pequeño ovusito

Hace una semana que perdí a mi bebé. Estaba embarazada de 8 semanas y no tenía latido cardiaco. Fui a urgencias porque tenía un manchado leve y allí me dijeron que no había latido. Fue la frase más devastadora de mi vida y seguramente lo seguirá siendo.
Hoy, al ir al hospital para una revisión, el dolor se ha triplicado de nuevo y he vuelto a la casilla de salida. Mi pequeño ovusito era lo más deseado y su pérdida ha convertido este mundo en algo mucho más oscuro y hostil. Ha habido personas que me han apoyado y han intentado ayudarme. Mi pareja sobre todo. Sin él posiblemente ni me levantaría por las mañanas. Otros familiares han intentado consolarme pero su manera de hacerlo es minimizando mi duelo y quitándole importancia a una cosa tan significativa como es que se muera tu hijo. Fuese o no una persona formada.
Pese a ser pocas semanas, la mayoría de los lugares por los que paso, los días y mi alrededor en general me recuerdan a mi pequeño.
En estos siete días he tenido unos altibajos grandísimos y hay días tolerables donde puedo hacer cosas y hablar y otro día donde solo mi cuerpo está presente, pero inactivo.
Mi pena es infinita y ahora mismo ninguna palabra es lo suficientemente consoladora como para mirar al futuro con esperanza, aunque yo sé que sí que existe.
Me gustaría que este testimonio llegase a esas madres que como yo han sufrido una pérdida gestacional temprana, cuyo duelo no es validado. A todas ellas les doy mi mano. Que sepan que metafóricamente podemos caminar juntas por este camino lleno de piedras y baches. Que va a der duro, pero merecemos transitarlo para llegar algún día a tolerar y aceptar el dolor, ya atenuado.
La injusticia que ha supuesto esto para mí, que he tratado de reducir mi peso para controlar mi SOP, que me he esforzado muchísimo para concebir y cuidar a mi bebé, es inmensa y el vacío que siento es indescriptible.
Solo espero que mi transición por el duelo pueda mitigar el sufrimiento y dejar mi mente y mi alma en paz.
Mientras tanto, me consuela saber mediante esta página que existen muchas mujeres en esta situación y que como yo tratan de vivir su dolor de la manera más justa. Sin que nadie lo desautorice o lo minimice.
Un saludo fraternal y un abrazo grande.