Hace 10 años quedé embarazada de dos gemelos que compartían placenta; Théo y Ovidi
Este tipo de embarazos tienen un seguimiento más continuado para evitar la TFF (transfusión feto fetal). En la que si sucede puedes perder a los dos bebés.
Embarazada de 20 semanas fui a urgencias el día 24 de diciembre, me encontraba fatal y sabía que algo pasaba. El medico que me vió, dijo que eran los dulces, pero no se molestó a hacer lo que tenía que hacer para detectar que estaba ocurriendo una TFF.
Tres días después, Ovidi había muerto y Theo presentaba signos de parálisis cerebral. No había posibilidad de aborto, me pasaba tres días de lo que la Ley permite. Se decidió seguir adelante con el embarazo, y ya no tenía visitas regulares,pasaba a ser un embarazo de un bebé y no veían el porqué yo pedía que se me siguiera viendo con más periocidad.
Luchas, tumbos, peleas, prensa, se sucedieron sin parar, yo perdía kilos y salud, y mi mente no paraba. Para resumir, me puse son fiebre y en el hospital decidieron hacer una técnica como la amniocentesis para sacar líquido amniótico (10 litros albergaba mí útero), pero era una técnica demasiado agresiva para mí útero y me puse de parto.
Era mi segundo parto, ha sido el parto más horrible de mi vida. El trato fue vejatorio, insultos, amenazas, 18 personas observando y haciendo tactos (el hospital de la Fe de Valencia, es universitario, por ello fui un caso muy interesante para los 18 estudiantes que me miraban como si fuera una mitocondria en un microscopio). Me voy a ahorrar los detalles, pero fue muy inhumano, desgarrador y triste. La única que tenía un poco de humanidad, fue la matrona.
El primero en nacer, fue Ovidi. Estaba muerto, arrugadito, pequeño pero bien formado, y era hermoso. Lo cogieron y lo pusieron encima de la bancada dentro de una bandeja de metal como si fuera un instrumento más de ellos. Al rato pedí que me lo trajeran. Me dijeron que no lo podía tocar, lo envolvieron en una toalla y me lo enseñaron. Enseguida lo dejaron en la bandeja de nuevo y me trajeron unas hojas. «Firma aquí, es lo mejor que puedes hacer por este bebe ahora mismo, donarlo a la ciencia.». Así que firme. Enseguida lo envolvieron en unos paños y lo colocaron como en una caja de plástico… Fin de Ovidi… Nada más,nunca yde está manera.
Yo tenía que concentrarme para el segundo parto. Cambio de turno de matrona. Si antes pensé que el trato era inhumano, cuando entró esta señora en la sala la cosa se puso todavía peor. «abre bien las piernas que para tu marido si que las abriste, anda, que te voy a hacer una episiotomía». Esta fue su frase nada más entrar. Pero le siguieron otras como: «Porque lloras, anda llorica que peores cosas hay en la vida» «si tu bebé tiene parálisis cerebral es porque Dios lo ha querido así y solo te queda aceptarlo, tú prepárate y accepta» Tercer parto, acababa de salir Ovidi, iba a dar a luz a un bebé de 800 gramos, ¿Alguien piensa que necesitaba una episiotomía?
Le dije que no me iba a hacer nada, cogí aire y empuje, Theo nació. Me dijo que era una loca, que casi tiro al bebé al suelo que ella no estaba preparada.
Metieron a Theo en la incubadora, lo entubaron y se lo llevaron. Cuando estaban saliendo por la puerta, alguien dijo, «¡Ay, enseñárselo a la madre! Giraron la caja y a 3 metros de mi me enseñaron a mí bebé y se fueron corriendo.
Yo me quedé llorando, solo podía decir :»¿porque me han tratado así?» Estuve diciendo esto todo un día» y también decía «y Ovidi ya no está» …
Pero rápidamente mi instinto me dijo que tenía que salir de ahí, que tenía un bebé vivo y lo mejor que podía hacer era estar bien para estar con él. Y eso hice, me puse en marcha para los tres meses que pasamos en la incubadora, con sustos, alegrías, aprendiendo y cuidándonos.
Hice una terapia regresiva para volver al parto y al embarazo, durante mese trabajé para ordenar y entender todo esto. Ahora hace 10 años, pero todavía siento en mi interior esa perdida, y sobretodo, la manera de esa perdida.
Theo corre, juega, salta, es inteligente y buena persona. Esta más vivo que muchos seres de este planeta y es un luchador nato.
Ojalá os hubiera conocido en aquel entonces. Gracias por vuestra labor.