MI HERMOSA CELESTE

El 01 de junio de 2022 me enteré que tendría una hermosa niña, cuando tenía cinco meses empecé a notar movimientos y eso cada vez me alegraba pero a la vez me llenaba de miedo cuando no sentía a mi hermosa Celeste, ella amaba escuchar la voz de su papá y se movía como nunca.
Al cumplir 29 semanas +5 decido viajar a Medellín en avión con permiso de mi obstetra, para tener en esa hermosa ciudad a mi hija. Al día siguiente, rompo membrana con 29 semanas +6, me hospitalizaron y duré 3 días aguantando con mi hermosa Celeste lo más que pudimos las dos, hasta que empecé trabajo de parto, debido al monitoreo constante decidieron hacer cesaría porque dilaté hasta 2 y los latidos de mi bebé empezaron a bajar, me aplicaron la epidural y me llevaron a la sala de cirugías, cuando me enteré que estaba en embarazo le dediqué a Celeste la canción “mi bendición” de Maná y fue como por arte de magia que en el momento en que me estaban realizando la cirugía sonó esa canción, acompañada de su hermoso pero suave llanto, le agradecí mucho a la vida por haber escuchado su llanto, pensé que me la iban a pasar pero lamentablemente me la mostraron en la incubadora y me dijeron “mire a su hija”, la vi y tenia sus labios rojos su carita igual a la mía cuando yo era bebé, se la llevaron y después de haberme cocido me llevaron a una sala donde habían más mamás con sus hijos en brazos, poniéndoles su ropita y amamantándolos y yo sin mi hija, aún así yo sabía que mi bebé estaba en la uci neonatal pero que ella iba a estar muy bien, porque nunca perdí la fe.
Cuando salí de esa sala vi al papá de celeste y le dije que había sido un momento mágico, él estaba muy asustado y me decía que él confiaba en que ella iba a estar bien, ya que desde que me hospitalizaron me dijeron que iban a aplicar inyecciones para que sus pulmones maduraran y según ecografías y exámenes todo estaba bien en ella.
El papá de celeste fue a verla y subió a l habitación donde yo me encontraba desconsolado, pero el tratando de no demostrar su dolor, siempre dándome fuerza y ocultándome la realidad de lo que había visto en la Uci.
Cuando autorizaron al camillero de recogerme para ir a verla entré a ese lugar escalofriante con la idea de tener buenas noticias pero lamentablemente me dijeron que no estaba bien y que estaba muy enfermita, la enfermera me dijo que la podía tocar que ella iba a sentir a su mamá cerca e iba a mejorar pero no. Tocarla me daba mucha angustia y me llenaba de miedo pero a la vez me daba felicidad que esa criaturita había salido de mi; le hablé y le dije que la amaba y era el regalo más grande que me había dado la vida.
Después de estar con mi hermosa niña y conocerla me voy a mi habitación, en la noche nos llaman junto con el papá de Celeste y la pediatra nos dice que la hermosa celeste tiene una bacteria en su sangre, ella con lágrimas en los ojos nos dice que hará todo lo posible por estabilizarla y salvarla pero que no hay muchas probabilidades, nos dirigimos a la habitación y pasamos la noche más horrible de nuestras vidas esperando razón de los médicos. Al día siguiente nos mandan a llamar y nos encierran con artefactos al rededor de nuestra hermosa celeste y nos informan que celeste no tiene signos y que las máquinas son las que la están haciendo respirar pero que ella ya no aguantó más, mi hermosa niña falleció… duró con nosotros día y medio y esto ocurrió el 25 de agosto del presente año. Estoy demasiado mal… escribo esto después de un mes de haber entrado a hospitalización por ruptura prematura de membrana.