Un instante en mis brazos y en mi corazón toda una vida

Tras tres intentos de FIV,por fin conseguimos ese positivo tan deseado y soñado.Estabamos muy felices,el embarazo iba bien,hasta que algo cambió,en la ecografía de la semana 20 nos dijeron que nuestro pequeño venía al mundo con una malformación incompatible con la vida( una hernia diafragmática izquierda),nuestro mundo se paralizó en ese instante,la ginecóloga nos dijo que había que hacer una anmiocentesis y si queríamos nos iban a derivar al Hospital Clinic de Barcelona,donde habia especialistas que nos podían dar una segunda opinión para ver si nuestro hijo tenía posibilidades de sobrevivir.Con toda la esperanza del mundo viajamos a Barcelona,nos reunimos con lao médicos y nos dieron buenas noticias,pero todo eso sólo duró unos minutos,una llamada del hospital que nos trataba,nuestro pequeño venía con una enfermedad rara «síndrome de microdelecion 8q22.1″…Hay nuestro mundo de derrumbó por completo,nada tenía sentido,no entiendiamos nada…La vida nos golpeaba donde más nos dolía.

Tuvimos que interrumpir el embarazo en la semana 22+2 días,un parto inducido de más de 12horas,donde agradecemos a todos los profesionales que nos atendieron antes ,durante y después,en el que nos mostraron empatía y respeto,a pesar de él momento traumático y sufrimiento que estábamos pasando.

Sé que dejar ir a mi hijo fue la decisión más difícil que he tomado en mi vida,un dolor que acompañará para siempre,sabía que no podía hacer nada por él y no se merecía venir a este mundo a sufrir,para eso ya sufrimos nosotros por él.

Ahora nos vemos envueltos en un proceso de duelo,en el que después de un mes aún sigo sintiendo mucho dolor,pero espero y deseo que tras esta oscuridad que atravieso pueda ver en algún momento la luz para poder continuar con la vida , manteniendo a nuestros hijos Aitor por siempre en nuestro corazón.